Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 20 de mayo de 2022
  • Actualizado 09:57

EN MALAS CONDICIONES

Unidad de Pofoma rescató más de 130 animales en un año

La mayoría son aves y tortugas, ya que suelen ser las más atractivas para los compradores en los mercados.
Unidad de Pofoma rescató más de 130 animales en un año

130 animales fueron rescatados durante el 2019 por la unidad de la Policía Forestal y Medio Ambiente (Pofoma), en Cochabamba, entre los cuales se encuentran loros, tortugas, conejos, monos, lechuzas, águilas, un cóndor e incluso un oso hormiguero.

Según un informe brindado por el director departamental de esta unidad, Jonathan Javier Delgadillo, la mayoría de las especies rescatadas por efectivos de esta entidad corresponde a aves y tortugas, ya que son más comerciables en el departamento.

“Lo que pasa es que existe el permiso para comercializar las ‘cotorritas’, que son los loritos pequeños, y cuando los comerciantes los traen a los mercados en grupos grandes suelen camuflar otro tipo de aves cuya venta está prohibida. Entonces, entre ellas encontramos otras más grandes, hasta parabas”, explica Javier.

Indica que es difícil dar seguimiento a algunas denuncias acerca de comercializadores de especies prohibidas debido a que la mayoría es ambulante.

Sin embargo, en cuanto a la tenencia de animales silvestres, las denuncias son las que facilitan el decomiso de las especies al brindar detalles como la ubicación y la situación de las mismas.

“Cuando acudimos a los domicilios de familias que tienen animales silvestres en su poder, muchas personas alegan que no sabían que tenerlos es ilegal y los entregan diciendo que no quieren tener problemas”, indica.

Javier explica que, aunque la Unidad se dedica al rescate de animales silvestres, reciben numerosas denuncias sobre abusos cometidos hacia mascotas, y no les pueden negar su atención. Recuerda como uno de los casos más impactantes el de un can que fue, aparentemente, envuelto en una bolsa de yute y arrojado por sus amos a un canal de la zona norte cuando al mismo tiempo se registró el desprendimiento de un cable de alta tansión cerca del mismo.

“Cuando soltamos al animal estaba bastante asustado y no sabía hacia dónde correr. Es una experiencia que nunca olvidamos”, recuerda.

DENUNCIAS Asegura que gracias a las redes sociales la población tiene mayor facilidad para dar a conocer las irregularidades que se registran en sus zonas.

“Cuando denuncian mediante Whatsapp, por ejemplo, pedimos que nos envíen una foto, porque nunca falta quien busca burlarse de nuestro trabajo”, asevera.

Sin embargo, Javier lamenta que cuando las denuncias se dan en municipios muy alejados, el no tener personal allí es un obstáculo para los rescates.

“Cuando recibimos llamados desde el Trópico u otras zonas alejadas, tratamos de esperar en las trancas o dar seguimiento de otras formas, ya que no podemos hacer viajes largos, a veces”, explica.

PROCESOS El director de Pofoma indica que cuando las denuncias implican a mascotas la parte acusadora suelen ser algunos refugios. Sin embargo, al tratarse de animales silvestres, debe ser esta entidad la encargada de ingresar las querellas ante la Fiscalía.

MALA PRAXIS Javier resalta que, durante la anterior gestión, llamó mucho la atención de los funcionarios de Pofoma el hecho de que se hayan registrado tres denuncias por mala praxis durante cirugías practicadas a canes.

“Las tres denuncias son hacia una misma veterinaria. El médico les suministró anestesia y los perros fallecieron. Por el momento, sigue trabajando, no se la puede suspender, pero el caso está siendo investigado”, señala.

Entre otros casos que captaron su atención, Javier menciona los criaderos clandestinos de perros que fueron hallados, incluso, en algunas zonas centrales de la ciudad.

“Muchos empiezan por un simple pasatiempo, pero pierden el control y luego tienen un sinnúmero de perros hacinados, como si se tratara de aves de granja”, concluye.

Rescates

Cóndor

En 2019, Pofoma rescató a un cóndor que vagaba en inmediaciones de Colcapirhua. El mismo cayó mal herido al chocar con los cables de alta tensión de la zona.

Caballos

También rescataron a algunos caballos que eran forzados a trabajar como centros de diversión en algunos parques de la ciudad.

“Los tienen cargando gente, como si se tratara de un juguete. Lo peor es que están mal alimentados y sin agua durante largos periodos del día”, cuenta Jonathan Javier.

Otros casos

Entre otros rescates sorprendentes está el de dos jochis (cerdos de monte) y un oso hormiguero. Durante los operativos también se pudo evidenciar la existencia de varios domicilios donde aún se efectúan las peleas de gallos en la ciudad.