Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 04 de julio de 2022
  • Actualizado 17:14

Trabajadores de Prosil y Sendtex anuncian crucifixión en contra de despidos injustificados en pandemia

Anunciaron que masificarán las huelgas de hambre. Llevarán a sus esposas e hijos para sumar fuerza.
Trabajadores de Prosil protestan quemando un muñeco en la plaza 14 de Septiembre. OPINIÓN
Trabajadores de Prosil protestan quemando un muñeco en la plaza 14 de Septiembre. OPINIÓN
Trabajadores de Prosil y Sendtex anuncian crucifixión en contra de despidos injustificados en pandemia

Trabajadores de las empresas Prosil y Sendtex de Cochabamba anunciaron que radicalizarán sus medidas de protesta en contra de despidos injustificados en medio de la pandemia y amenazaron con masificar la huelga de hambre e incluso crucificarse, a partir del martes.

El secretario de Hacienda del Sindicato de Trabajadores de Prosil, Gustavo Rodríguez, informó que 117 trabajadores fueron destituidos de sus fuentes laborales, en su empresa, y en el caso de Sendtex son 160.

"Ahora vamos a levantar las medidas de presión, pero solo por cumplir las normas correspondientes al Auto de Buen Gobierno con motivo de las elecciones del domingo, pero desde el martes vamos a masificar y radicalizar todo. Vendremos con nuestras esposas e hijos porque no puede ser que nadie nos responda. Masificaremos la huelga de hambre y, si es necesario, nos vamos a crucificar", indicó.

La tarde de este miércoles, un grupo de trabajadores de Prosil realizó una vigilia en la plaza 14 de Septiembre y procedió con la quema de un muñeco, como símbolo del fin del actual Gobierno, "que nunca respondió a las protestas", según señalaron.

Los reclamos de los fabriles de varias empresas, en contra de despidos injustificados y sueldos adeudados, crecen cada vez más a nivel nacional.

En Cochabamba, una de las compañías más afectadas por los despidos en medio de la crisis sanitaria es la hilandería Sendtex, cuyos trabajadores instalaron una vigilia en junio, en las afueras de la misma empresa, exigiendo el pago de salarios que para entonces ya sumaba más de cuatro meses adeudados.

Rodríguez lamenta que el Ministerio de Trabajo no haya dado respuesta a sus demandas en ningún momento desde que inició la pandemia, y con ella, los despidos.