Metrópoli evoca a difuntos con mesas colectivas
Concejos municipales, ingresos a hospitales y plazas de algunos municipios del Eje Metropolitano de Cochabamba acogen altares colectivos de Todos Santos.
El Día de los Difuntos de este 2020 tiene una carga de emotividad que no se compara a versiones pasadas porque, desde el brote del virus, muchas personas rozaron la muerte y otras perecieron ante ella.
En el Eje Metropolitano de Cochabamba (integrado por Sacaba, Cercado, Colcapirhua, Quillacolllo, Vinto, Sipe Sipe y Tiquipaya) las cifras de fallecidos con coronavirus se desbordaron durante la peor temporada de la pandemia. En honor a esa gente que perdió la batalla, las autoridades y funcionarios municipales y de salud determinaron armar mesas colectivas que ya estaban listas desde el viernes.
“En homenaje a los sacabeños fallecidos a causa del COVID-19”, dice una inscripción grande que está al pie de un mast’aku que el Concejo Municipal de ese municipio armó el viernes en sus instalaciones.
Las autoridades se organizaron para que el gran altar tenga todos los símbolos que caracterizan a esta celebración: masas, banderines, dulces y flores, entre otros. Además, realizaron una celebración eucarística.
Los funcionarios de las diferentes reparticiones municipales de Colcapirhua también llevaron voluntariamente ofrendas que, una vez reunidas, conformaron una gran mesa en la que incluso había comida.
Este altar se armó en el frontis de la Alcaldía colcapirhueña para que la población haga una parada en él y emita una oración en honor a las víctimas mortales del coronavirus.
En el ingreso al Hospital Clínico Viedma también se evocó a los que combatieron en primera línea contra el virus: médicos y personal de salud. Cerca de un centenar pereció con la enfermedad.
Quillacollo también organizó un mast’aku en un área pública, pero se centró en las víctimas de feminicidio.
Algunos de estos tributos colectivos permanecerán ahí hasta esta jornada.


