En Chilimarca

Tiquipaya tiene un espacio único en Bolivia: una "escuela de mamás"

Mamás y bebés en un espacio de Famisal, en Chilimarca. / DAYANA FLORES

Acompañan a las madres durante los primeros 1.000 días de vida de sus hijos, los más importantes para su desarrollo, enseñándoles a bañar a sus bebés, a fabricar juguetes seguros, hacer yoga y otros conocimientos.

"Aquí me han enseñado cómo amar a un niño", afirma con emoción y entre lágrimas Martha, mamá de un bebé que tiene unos meses de nacido. ¿Qué tan posible es esta frase? ¿Se puede enseñar a amar? En Chilimarca (Tiquipaya), un grupo de mujeres se prepara para que ser "la mamá que habrían querido tener".

Esto es posible a través de un equipo multidisciplinario de la Fundación Familias Saludables (Famisal).

A través de yoga, elaboración de juguetes, preparación de comida saludable y otras experiencias, se forjan en este desafiante camino de la maternidad.

Mamás que cumplen el rol de madre y padre; mamás que sufren violencia; e, incluso, mamás con discapacidad mental son parte de esta red en la que se materna de manera colectiva. Es algo así como una "escuela de mamás", una experiencia que hoy por hoy es única en Bolivia.

A nueve kilómetros de la ciudad de Cochabamba, en una humilde comunidad llamada Chilimarca, está la "academia de mamás", con salas de juego, cocina, áreas deportivas y más. Hasta ahí llega cada día más de medio centenar de mamás, invadidas por más dudas que certezas sobre este rol.

“Cuando las mamás están acá, queremos que salgan de su rutina, que hablen con sus bebés, que disfruten, que rían, que les canten, que le apapachen. Que por lo menos tengan un pequeño tiempo para los dos (madre e hijo)”, comenta Adalberta Chinche, representante legal del proyecto.

Mantener a las mamás solo enfocadas en sus bebés, reduce significativamente su nivel de estrés, “el estrés de cargar con todo el peso de las labores del hogar”. Desarrollan una actitud más positiva y, luego, la replican en casa.

Esto lo ratifica el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés). “(…) Cuando una mamá puede agarrar a su wawita recién nacida y tomarla, olerla, olfaterla, darle pecho y estar mucho rato con esa wawita con las menos interferencias posibles de otros”, se genera un vínculo “rico”.

CONOCIMIENTOS A veces, el instinto maternal no es suficiente, es por eso que hay muchas mamás que acuden a este espacio para aprender de manera gratuita y "en tribu" cosas esenciales. Por ejemplo, cómo bañar a un recién nacido, como cuidar el cordón umbilical y qué darle cuando le toque comer por primera vez, entre otras cosas.

La suma de estos conocimientos trae resultados que se ven: bebés con una estructura cerebral muy desarrollada.

"Las últimas investigaciones en neurociencia nos dicen que la curva más alta de aprendizaje del bebé se da hasta los dos años (…)”, explica Nataly Coaquira, trabajadora social de Famisal.

Las integrantes de esta institución les recuerdan esto todo el tiempo a las mamás, con la finalidad de que se involucren en el desarrollo óptimo de sus hijos. “En estos primeros mil días se va a definir cómo va a ser tu bebé de grande”, les dicen.

“Si nosotros trabajamos desde esta etapa, tendremos adultos de bien”, afirma con total certeza Adalberta Chinche, representante legal de Famisal.

Una madre muestra una alfombra hecha a mano para su hijo. / DAYANA FLORES

REFUGIO Algunas mamás van en sus tiempos libres, para otras, este lugar es su refugio.

"(...) Me sentía sola en casa", recuerda Ibeth, una mami aprendiz. Cuenta que se separó del papá de su bebé y le toca asumir sola su crianza. Estas circunstancias la arrastraron a una "complicación total", estrés y "sin saber cómo entender a mi hija", ya que es su primogénita.

Pero, encontró esta red que la sostuvo y le está enseñando a ser una mamá que "siempre quería tener".

Chinche explica que el proyecto surgió ante la ausencia de espacios donde se comparta información que interesa a las mamás. "A veces, en los hospitales, los médicos tienen muchos pacientes y no logran explicar aspectos básicos de la maternidad o la crianza de los hijos”.

"Somos como un grupo de autoayuda”. Y es que, si bien hay mamás que van a aprender, otras transmiten sus conocimientos y, juntas, crean una red poderosa que materna de la mejor manera posible a sus hijos.

VÍNCULOS Las "maestras" están enfocadas en consolidar conexiones muy fuertes entre los bebés y las mamás. Para esto tienen estrategias muy llamativas.

Para materializar el amor, por ejemplo, les enseñan a fabricar juguetes para sus hijos.

Son objetos con tanta carga emocional que no se pueden conseguir en ningún otro lugar del mundo y su precio es invaluable.

Las mamás hacen cartillas pintadas, alfombras de lana, tambores, chupetes y muchos juguetes más. “El poder hacer esto para ellas es muy satisfactorio. Ellas dicen: ‘esto es mío y es para mi bebé’. Generan un apego seguro”, explica Chinche.

Cuando hacen las alfombras, por ejemplo, puntean cada letra del nombre de sus bebés, como si estarían grabándolas en su corazón. Hilan los dibujos favoritos de sus niños, hasta lograr un piso que cada menor de edad usará para su desarrollo motriz. La fundación les da todo el material para que creen: lana, punzón y sacos.

Las mamis también hacen tambores con material reciclado; muñecos sensoriales con calcetines en desuso que, si los bebés juegan con ellos, no tienen nada que les pueda lastimar porque están elaborados por las mamás de manera muy segura, comenta Chinche. "Sin pilas que se puedan tragar, piezas pequeñas o pinturas y tóxicas", “¿Quién mejor que una mamá para hacer un juguete?”

INTEGRIDAD Además, Famisal se preocupa por la salud de las mamás. Y es que, la experiencia demostró que una mamá "mimada", es una mamá más amorosa.

La semana pasada, por ejemplo, las mamis aprendices tenían jornadas dedicadas al cuidado de la piel y se pusieron mascarillas.

“El sentirse bien, hizo que el trato mejore con sus hijos”, revelan.

También hay días en los que hacen yoga y zumba con sus bebés.

COMIDA En este espacio también les enseñan a alimentarse de manera saludable. Priorizan recetas para que aprovechen cada uno de los productos que les dan en el Subsidio Universal.

La salud mental de las mamás es otra área que cuida Famisal. Advierten que muchas instituciones promueven la no violencia, pero olvidan dar herramientas a las mamás para que no incurran en ella.

Además, trabajan en la prevención de la violencia, ya que muchas de ellas sufren agresiones psicológicas y físicas por parte de sus parejas. “(…) Lo que queremos es que aquí encuentren un lugar que les ayude a salir adelante”.

Chinche y su equipo hacen visitas domiciliarias periódicas a las casas de las mamás "alumnas" para promover la comunicación con sus parejas e intentar involucrar a los papás en esta escuela.

Rossemary, otra mamá aprendiz, indica que su esposo también está muy involucrado en la crianza de su bebé, gracias a Famisal. "Con mi pareja nos dimos cuenta que el bebé nos escucha y nos siente". Agrega que el equipo multidisciplinario les ayudó en la comunicación y el apego. "Empecé a hacerlo sentir seguro y amado".

APERTURA Las puertas de Famisal están abiertas todo el día. El tiempo suficiente para que algunas mamás de Tiquipaya empezaran a hacer de ese espacio su segundo hogar.

Las mujeres que se quedan en horario corrido, pueden disfrutar de un almuerzo que es muy saludable, cocinado por un equipo de expertas.

Pero, el servicio no termina solo con servirles el plato, les hablan sobre lo que están comiendo. “El objetivo es mostrar a las mamás que hay nuevas formas de alimentarse”. Con garbanzos, lentejas y otras fuentes de proteína alternativas a la carne, para fortalecer el desarrollo de sus bebés a través de la leche materna.

"No es que las mamás no quieran comer estos cereales, sino que algunas no saben prepararlos".

TRABAJO Los requisitos para ser parte de esta "escuela de mamás" son la fotocopia de carnet y del Sistema Universal de Salud (SUS). Además, los documentos de sus hijos.

"No es fácil (ser mamá) pero se va aprendiendo", confiesa Ibeth y junto a esta “tribu”, todo se hace más llevadero.