SU DIRECTOR DEMANDA MAYOR CANTIDAD DE ÍTEMS
Solomon Klein: solo hay 72 enfermeras para 50 pacientes de coronavirus
El brote epidémico, de los últimos días, en Sacaba y los nuevos casos en la ciudad de Cochabamba, duplicaron la cantidad de pacientes con COVID-19 que estaba internado, hasta el fin de semana pasado, en el hospital Solomon Klein.
Actualmente, hay medio centenar de pacientes positivos, de los cuales dos se encuentran en terapia intensiva conectados a un ventilador mecánico como consecuencia de la insuficiencia respiratoria que los aqueja.
Ante este incremento en la internación, el número de licencias y auxiliares en enfermería –sin mencionar el déficit de médicos intensivistas- que trabajan en el hospital resulta insuficiente, asegura su director, Grover León, quien pide al Gobierno central la dotación de más ítems de salud, puesto que es una necesidad que apremia.
Las enfermeras cumplen un rol clave en la atención y recuperación de los pacientes –de cualquier enfermedad- que se encuentran internados. Están pendientes de su evolución clínica y se encargan de su cuidado y del cumplimiento del tratamiento médico.
Pero, atender un paciente de COVID-19 no es lo mismo. Médicos y enfermeras deben utilizar trajes especiales y Elementos de Protección Personal (EPPs) para evitar el contagio, lo que genera mayor trabajo, menos eficiencia y más cansancio en el personal de salud.
Una enfermera debe vestirse con traje de bioseguridad, colocarse guantes, lentes o una máscara transparente y barbijo. Otra de sus compañeras debe “sellarla” –colocarle cinta adhesiva en diferentes partes del cuerpo- para evitar cualquier contacto directo con el paciente.
Así deben permanecer entre 8 a 12 horas de su turno, lo que les provoca calor y que la respiración cuando se usa un barbijo empañe los lentes y disminuya la visión. Tampoco pueden ir al baño, a lo largo de ese tiempo, porque el traje tendría que desecharse y no hay las condiciones, en este momento, para renovar a cada rato esa indumentaria especial, indica Grover León.