Algunos se expresan como adultos

Solo el 6% de los niños y niñas que trabajan vuelven a estudiar

Gran parte de los menores que labura en las calles lo hace de forma independiente, expuestos a los maltratos, a la inseguridad e incluso a ser víctimas de trata y tráfico de personas.

Solo el 6% de los menores trabajadores lograron ser reinsertados en sus centros educativos en Cochabamba durante esta gestión, según reportó la Secretaría de Desarrollo Humano del municipio, tras la culminación de actividades de la Plataforma Unidos contra la Explotación Laboral y de Protección a los Niños Trabajadores de las Calles.

El objetivo de esta plataforma fue lograr un primer acercamiento entre las autoridades municipales y la realidad que viven los niños y adolescentes trabajadores en las calles cochabambinas y, a través de ello, identificar sus necesidades y las principales razones por las cuales abandonan sus escuelas y colegios.

El producto final es la elaboración de un proyecto piloto que busca reinsertar a los pequeños en las unidades educativas para que así, logren culminar con el ciclo escolar.

Personal de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia identificó, en este primer acercamiento, a 315 niños, niñas y adolescentes trabajadores de 10 a 16 años de edad en el municipio de Cercado.

Al final de la gestión escolar 2019, reportaron que 20 niños y adolescentes retornaron a sus centros educativos y continuaron con sus estudios. Es decir, solo el 6% de los que participaron de las actividades.

“Es una tearea muy difícil, sobre todo, porque en muchos casos  son los padres los que ponen a trabajar a los menores, por diferentes necesidades, y los pequeños se acostumbran, más aún cuando son adolescentes”, explica Elena Terrazas, responsable del proyecto Niño, Niña y adolescentes trabajadores de la Alcaldía.

Terrazas indica que las actividades realizadas son dirigidas no solo a los menores, sino también hacia sus padres y otras personas de su entorno cercano, por ejemplo, algunos maestros.

Las charlas y los talleres dirigidos a los niños y niñas se realizan de forma interactiva, aplicando algunos juegos para que entiendan la importancia de seguir estudiando, agrega.

NECESIDADES Personal de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia infoma que de acuerdo a las entrevistas con los más pequeños, la mayoría de ellos empieza a trabajar con la ilusión de volver a estudiar y de comprar útiles escolares. Pero pocos retoman el estudio debido a la costumbre que adquieren por generar su propio dinero, “aspecto muy perjudicial para una edad muy corta”, explica.

Agrega que muchos padres hacen que los niños salgan a las calles a trabajar, para que colaboren con los gastos de sus hogares, en su mayoría numerosos.

DIFICULTADES La jefa de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, Raquel Nogales, explica que se trata de una población inmensa y difícil de cuantificar, cuyos problemas han sido dejados de lado en los últimos años.

“Hoy, la Ley 1139 prohíbe el trabajo infantil y, además, insta a los empleadores a prestar condiciones laborales estables para los adolescentes, con seguro médico y finiquitos, entre otros”, indica Nogales.

“Con la modificación de la ley, los niños no deben trabajar. Pero también queremos que los adolescentes  puedan hacerlo en buenas condiciones”, agrega.

Además, apunta que en los recorridos en las diferentes áreas de trabajo infantil, a través de algunos sondeos, identificaron que gran parte de los pequeños proceden de la periferie cochabambina.

Elena Terrazas explica que a veces es muy difícil contactar a los padres y convencerlos de que la reponsabilidad laboral es suya, y que los niños deben estudiar.

PROYECTOS Son varias instituciones las que se sumaron a esta plataforma, entre ellas la Cámara de Comercio y la Jefatura de Trabajo.

Entre los planes para la siguiente gestión, las autoridades plantearon crear alianzas entre el municipio y algunas empresas estratégicas, que puedan proveer de material escolar a los niños que lo necesiten, y que estos continúen estudiando de forma regular.

Durante una charla que tuvo OPINIÓN con algunos niños trabajadores, en una entrega navideña de juguetes en el Club Deportivo Olympic, se pudo evidenciar que muchos de ellos conciben las labores que realizan como actividades de recreación y no como un trabajo en sí.

Terrazas lamentó que muchos niños y niñas trabajadoras tengan una mirada de adultos e incluso se muestren “reacios” cuando los adultos se les aproximan para conversar.

“Al estar expuestos en las calles, los niños aprenden a desconfiar absolutamente de todos”, concluye.

Historias

- Ismael F., es ayudante de un mecánico Este niño de 11 años, empezó a trabajar en el taller mecánico de su padre en 2017. Ismael tiene cuatro hermanos menores y asegura que es muy importante ayudar a su mamá con los gastos de la comida y los servicios básicos de su hogar.

Su padre falleció hace un año y a su corta edad no pudo hacerse cargo de la mecánica solo. Por ese motivo, tuvo que buscar trabajo en una mecánica cercana a su barrio, en la zona norte de la ciudad.

“Me dijeron que venga en las tardes nomás, pero a veces hay mucho trabajo y dura hasta la noche. Por eso a veces estoy muy cansado y no me puedo levantar para ir al colegio”, explica. Ismael cuenta que no le va mal y que don Jorge, su jefe, nunca se ha prtado mal.

- Carlos F., trabaja en el Cementerio General Tiene 10 años y lleva casi 6 meses trabajando en el  Cementerio General. “Hay días buenos y malos, pero siempre sale alguito”, asegura. Carlitos cuenta que fueron desalojados de un cuarto en alquiler en Chilimarca el año pasado. “Parece que mi mamá no podía pagar y ha venido doña María y nos ha dicho que nos vayamos nomás”, dice. Desde entonces su madre, su hermanita y él viven en casa de su abuela Rita, cerca de la avenida Suecia, pero también deben pagar un monto de alquiler.

“Mi mamá me dice que tengo que ayudar porque en su trabajo le pagan muy poquito. Tengo amiguitos en la escuela, ahí juego. Pero tengo que apurarme a venir a trabajar aquí”, cuenta. Carlos no conoce a su padre y se transporta solo de su casa, a la escuela y al cementerio.