Renuncia el director del Viedma por falta de apoyo
03 de mayo de 2011 (21:21 h.)
El director del Complejo Hospitalario Viedma Eduardo Amaya renunció de forma irrevocable ayer, luego de denunciar falta de apoyo del Servicio Departamental de Salud (Sedes) y de la Alcaldía de Cercado.
El director del Sedes, Guido Sánchez, afirmó que tiene tres candidatos para reemplazar al director y que en junio se convocará a concurso de méritos para los directores de los hospitales Gastroenterológico, Viedma, Maternoinfantil y Pedriátrico.
Amaya dijo que cumplió un año de labores con el objetivo de mejorar el servicio, pero encontró “obstáculos, miramientos e intereses por ocupar la dirección”. Lamentó que hayan sido vanas las gestiones para que la Alcaldía de Cercado pague a los hospitales una deuda de un millón de bolivianos. Parte de esos recursos habrían permitido reparar la cámara de presión de quirófano.
Otro de los problemas que no pudo resolver, a pesar de las innumerables reuniones, fue la necesidad de contar con un servicio de Neurocirugía especialmente para atender a los heridos del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT).
Amaya reveló que recibió llamadas amenazantes debido a que inició una lucha contra la corrupción, lo que molestó a algunos sectores.
En ese campo, citó por ejemplo el caso de las cajeras que se apropiaron indebidamente de fondos públicos y que el caso se ventila en la justicia ordinaria. También pidió una auditoría del hospital de los últimos cinco años y limitó el uso del teléfono de informaciones para asuntos particulares del personal, ya que la factura mensual superó los Bs 60.000.
Los hospitales de tercer nivel, que dependen de la Alcaldía de Cercado, pasarán a ser administrados por la Gobernación desde julio, en el marco de la aplicación de la Ley Marco de Autonomías.
El director del Sedes, Guido Sánchez, afirmó que tiene tres candidatos para reemplazar al director y que en junio se convocará a concurso de méritos para los directores de los hospitales Gastroenterológico, Viedma, Maternoinfantil y Pedriátrico.
Amaya dijo que cumplió un año de labores con el objetivo de mejorar el servicio, pero encontró “obstáculos, miramientos e intereses por ocupar la dirección”. Lamentó que hayan sido vanas las gestiones para que la Alcaldía de Cercado pague a los hospitales una deuda de un millón de bolivianos. Parte de esos recursos habrían permitido reparar la cámara de presión de quirófano.
Otro de los problemas que no pudo resolver, a pesar de las innumerables reuniones, fue la necesidad de contar con un servicio de Neurocirugía especialmente para atender a los heridos del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT).
Amaya reveló que recibió llamadas amenazantes debido a que inició una lucha contra la corrupción, lo que molestó a algunos sectores.
En ese campo, citó por ejemplo el caso de las cajeras que se apropiaron indebidamente de fondos públicos y que el caso se ventila en la justicia ordinaria. También pidió una auditoría del hospital de los últimos cinco años y limitó el uso del teléfono de informaciones para asuntos particulares del personal, ya que la factura mensual superó los Bs 60.000.
Los hospitales de tercer nivel, que dependen de la Alcaldía de Cercado, pasarán a ser administrados por la Gobernación desde julio, en el marco de la aplicación de la Ley Marco de Autonomías.