El Servicio de Registro Cívico (Sereci) detectó que la tendencia es que las mujeres lleven el nombre de personajes de telenovelas y los varones de futbolistas

Registran como Fatmagül a una niña recién nacida en Tiquipaya



Fatmagül es el nombre de la protagonista de una telenovela turca que se difunde en el país y ahora también el de una niña recién nacida en el municipio de Tiquipaya (Cochabamba).

La influencia para elegir un nombre no solo llega a través de las telenovelas, sino también del fútbol. En los últimos años muchos niños fueron registrados con el nombre de Messi, pese a que se trata del apellido de Lionel, el jugador argentino más famoso del mundo.

La directora del Servicio de Registro Cívico (Sereci), Ana María Villarroel, dijo que se han dado casos donde los nombres que se pronuncian en otro idioma suenan raro al ponerlos al castellano y también se escriben diferente.

Recordó el caso de un niño que se llamaba Godier. Al querer conocer su origen o significado del nombre se encontraron que en ese tiempo se hablaba mucho de las llantas Good Year.

“Hay muchos nombres que se pronuncian en otro idioma y al querer castellanizarlos suenan raro y se escriben diferente”, indicó.

Otro ejemplo que encontró es del nombre Janeth que tiene diferentes formas de escribirse y se tergiversa tanto que a veces llega al extremo. Es así que a una niña la registraron como Rianet.

También se supo de la niña Cherasadey. Se cree que sus padres quisieron ponerle el nombre de Sherezade, la protagonista de la telenovela turca “Las mil y una noches”, pero desconocían la pronunciación exacta y la escritura.

Según el asesor legal del Sereci, Daniel Alanis, en los últimos tres años se han destacado los nombres extravagantes tomados de películas y novelas para las niñas y de jugadores de fútbol en los varones.

“Los problemas son para el usuario y para el oficial al momento de escribir y cuando después quieren hacer la rectificación”, manifestó.

Esta situación se sigue dando, explicó, pese a que por norma, los oficiales del registro civil tienen la obligación de orientar a los padres para que no tengan problemas futuros, pero no pueden obligarlos.

Una de las medidas que tenían los funcionarios antes era el uso del almanaque Bristol que contiene datos religiosos cristianos y datos eclesiásticos como fechas de las témporas, las fiestas móviles y el santoral para cada día del año. Era en base a esto que sugerían algunos nombres.

Otro de los problemas con los que tropiezan los oficiales del registro civil es el número de nombres que se quiere poner a los niños. Si bien no hay una normativa que regule esto, lo ideal es contar con dos nombres o, mejor, solo uno. Sin embargo, se han dado casos de personas que tienen tres y hasta cuatro nombres.

Villarroel informó de un caso en el Trópico de Cochabamba, donde a una niña le pusieron tres nombres y todos ellos muy raros y extravagantes, lo que con seguridad le complicará la vida en el futuro.

Cambios por discriminación

Los padres de familia deben pensar bien al momento de elegir un nombre para sus hijos y de esta manera evitarles futuros problemas.

La solicitud de cambio de nombre requiere de un trámite que se debe realizar en la vía judicial y para esto se deben tener argumentos bastante sólidos. Por ejemplo, se da curso a estos trámites cuando se explica que a raíz del nombre la persona sufre discriminación.

El Sereci recibe una decena de consultas a diario sobre el procedimiento que se debe seguir en estos casos.

El asesor legal Daniel Alanis explicó que solo se da curso a un cambio o rectificación cuando existe un error al momento de la inscripción o la transcripción por parte del oficial del registro civil. De estos trámites se tienen cerca de 200 a diario en todo el departamento.

Influencia en la vida personal

Los humanos asociamos los nombres de pila a distintos niveles de

éxito, suerte y atractivo. Esas percepciones pueden tener consecuencias importantes en la vida real.

Por ejemplo, en un estudio con más de 6.000 personas, en el Reino

Unido, se comprobó que llamarse Elizabeth o James está asociado al

éxito. Lucy y Jack son los nombres de los más afortunados, mientras que se asocia que las personas con peor suerte se llaman Helen o John.

Ann y George se perciben como nombres de personas poco atractivas. Y Sophie y Bryan son los más seductores. Esto tiene implicaciones,

porque los empleados con nombres asociados al éxito o al atractivo

pueden tener más opciones de ascender.

Además, tu nombre puede influir en tu éxito o fracaso académico. Un

estudio de una Universidad de Pennsylvania y presentado en la última

reunión de la Asociación para la Ciencia Psicológica sugiere que sí.

Concretamente, los investigadores estudiaron cómo influía el nombre en las expectativas de profesores y otros adultos sobre los resultados de un estudiante en una escala de 1 ("no muy exitoso") a 10 ("muy exitoso"). Los nombres asociados a peores resultados fueron Brandon, Justin, Travis y Cody. Por el contrario, Robert, Andrew, Samuel,

Katherine y Alexandra eran asociados a alumnos con mejores resultados

académicos. Curiosamente estos últimos nombres también se vinculan con un mayor estatus socioeconómico. Además, los investigadores han comprobado que las niñas llamadas Katherine suelen ir a escuelas privadas, y los llamados Lauren a universidades públicas.