Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 07 de diciembre de 2021
  • Actualizado 10:10

Pandemia elevó el nivel de ansiedad en todos y el sector más vulnerable son los adultos mayores.

Un indicador son los problemas de sueño. Dan consejos para sobrellevar esta situación.

 

Un adulto mayor con problemas de ansiedad. CRÉDITO: Archivo OPINIÓN
Un adulto mayor con problemas de ansiedad. CRÉDITO: Archivo OPINIÓN
Pandemia elevó el nivel de ansiedad en todos y el sector más vulnerable son los adultos mayores.

“La segunda pandemia será de enfermedades mentales”. Esta aseveración, que es apoyada por la directora médica del Hospital Psiquiátrico San Juan de Dios, Gacet Apaza, parece consolidarse, especialmente en Bolivia, donde la población íntegra ahora vive con al menos un 20% de ansiedad continua, debido a dos situaciones: los conflictos políticos de octubre de 2019 y la pandemia.

Apaza explicó que, antes de esos dos sucesos, una persona vivía con un 3 a 5% de ansiedad continua, como máximo. Es decir, A lo largo de su día experimentaba una agitación o angustia por asuntos menores, como llegar puntual al trabajo o recoger a los niños de la escuela. Pero, ahora, ese porcentaje se elevó a 20%. Esto se debe a que hay mucha incertidumbre, “no sabemos qué sucederá mañana”.

“La rutina hace que nos sintamos seguros”. Apaza aseguró que el ser humano es un ser de costumbres y hábito, por tanto, la seguridad contribuiría a eliminar ese 20% de ansiedad. Sin embargo, en esta cuarentena, todo es inseguridad y eso está despertando enfermedades mentales, tres en especial: ansiedad, depresión e insomnio.

VULNERABILIDAD

La población más vulnerable a este tipo de enfermedades son los adultos mayores. Lamentablemente, “un anciano se deja morir” con ansiedad, lamentó Apaza, indicó que come menos, no duerme y, en el peor de los casos, intenta suicidarse.

Ese segmento tiene menor capacidad de adaptarse a los cambios y una ruptura de su rutina significa, a veces, una puerta a problemas de ansiedad.

Apaza dijo que este tipo de cuadros también aquejan, con mayor incidencia, a mujeres, pero, últimamente, se ha visto una afectación general, inclusive en niños.

SUGERENCIAS

El cuidado de la salud mental no depende de una persona, sino del contexto (laboral, salud, familia, relaciones sociales y economía) y cómo se lo maneja. Apaza sugirió equilibrar los cinco ámbitos para evitar caer en alguna de las enfermedades mentales.

También instó a regular el consumo de información. “Hay gente que solo se está enfermando por ver noticias”. Acotó que esto les sucede, especialmente, a los adultos mayores, porque la televisión es su único contacto con el exterior. 

Por otro lado, recomendó optar por un buen relacionamiento con los miembros de la familia e intentar que los conflictos sean menores.

Aunque, hay gente que no necesita aplicar esas medidas porque aprendió a canalizar la ansiedad durmiendo, comiendo o a través de otras “habilidades”.

INDICADOR

Hay una señal para darse cuenta de que se está ingresando a un cuadro de ansiedad y es el sueño.

Apaza señaló que muchos no están durmiendo o no se están relajando al realizar esa actividad y la recuperación del sueño es fundamental para manejar la ansiedad.