Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 24 de septiembre de 2021
  • Actualizado 15:28

LA FRUTA LLEGA HASTA OTROS DEPARTAMENTOS

Omereque cosecha uva después de superar daños de granizada

Los agricultores invierten entre 40 y 45 mil dólares por hectárea, en la provincia Campero. La ventaja de esta uva es que se cosecha en cualquier época del año. 
Viñedos de uva en el municipio de Omereque.           HÉCTOR ARCE
Viñedos de uva en el municipio de Omereque. HÉCTOR ARCE
Omereque cosecha uva después de superar daños de granizada

Luego de sufrir la peor granizada de su historia en abril de este año, los agricultores de Omereque cosechan su producción de uva y apuntan a convertirla en su fruta estrella. 

Los pobladores cultivan alrededor de cuatro variedades, entre las que resalta la italiana, que es la uva verde de granos grandes. La buena producción y la alta demanda hicieron que la fruta llegue hasta otros departamentos, como La Paz, Santa Cruz, Oruro y Potosí. 

El diputado por el Movimiento Al Socialismo (MAS) y exalcalde de Omereque, Héctor Arce, aseguró que cada agricultor invierte entre 40 mil y 45 mil dólares por hectárea ya que se maneja alta tecnología en el cultivo:  utilizan semisombra, y sistema de riego tecnificado y de conducción, entre otros. 

“La gente está tomando la opción de diversificar su producción. La uva se ha comportado muy bien, tiene mucho mercado porque sale fuera de la época habitual; en este momento no hay”, señaló Arce. 

El proyecto para tener viñedos en Omereque se inició hace siete años. Primero plantaron algunas parcelas para experimentar, tomando en cuenta que se producía esta misma fruta en poblaciones cercanas, como Mizque y Saipina.

"Hoy, tenemos la certeza de que la uva que está saliendo de Omereque es de muy alta calidad, muy rica, ha tenido preferencia en el mercado, es mucho más dulce, más agradable", afirmó el diputado. 

El clima y la tierra son algunos de los factores que permiten que la uva omerequeña pueda cosecharse en cualquier época del año, a diferencia de otros viñedos. 

“Se empezó a cosechar en agosto y eso es una gran oportunidad porque no hay competencia, tenemos todo el mercado nacional para nosotros”, comentó Arce. 

Actualmente, la localidad cuenta con 25 hectáreas destinadas a los viñedos, pero los productores tienen la intención de seguir aumentando terreno. De hecho, este año esperan añadir entre 10 y 14 hectáreas. 

Omereque se caracterizaba por la producción de tomate; sin embargo, estos últimos años los agricultores han migrado a otros frutos, sobre todo a la uva. También cultivan con regularidad la palta de variedad hass, papa, cebolla y sandía. 

DAÑOS CLIMÁTICOS  En abril de este 2021, Omereque sufrió la peor granizada de su historia en los últimos 40 años. Al menos 600 familias de 17 comunidades resultaron seriamente afectadas.

Los trozos de hielo destruyeron tinglados, casas y plantaciones de papa, tomate y papaya, entre otros alimentos.

Asimismo, luego de aquel desastre natural llegó, en junio, la helada de invierno que terminó de matar algunos cultivos que quedaban. 

La uva fue una de las pocas plantas que resistió a la inclemencia del tiempo. De hecho, la cosecha actual es de aquellos viñedos sobrevivientes. 

Las pérdidas que sufrieron los pobladores les obligó a adquirir nuevos préstamos en entidades financieras o buscar alternativas de inversión. Arce señaló que hicieron solicitudes a la Gobernación y al Gobierno central para recibir ayuda, pero no tuvieron respuesta efectiva. “La gente se resigna y vuelve a invertir porque de eso vive. Porque lo otro sería dejar de cultivar y sentarse”, agregó.  

Otro de los problemas que enfrentan los agricultores es la sequía. Hace poco, el río Mizque se quedó sin agua, lo que dejó en apuros a los comunarios y los llevó a usar motobombas que consumen mucha gasolina y les genera un gasto extra. 

Para evitar esta situación, Arce indicó que la Gobernación, el Gobierno central y la Alcaldía de Omereque construyeron una represa en la Subcentral Peña Colorada, con una inversión de más de 140 millones de bolivianos, que beneficiará a seis comunidades. Esperan que este proyecto ayude a resolver el problema de fondo en el sector del Valle Alto.