Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 17 de mayo de 2022
  • Actualizado 12:39

Notan posibles indicios de quinta ola y vigilan; 25% tiene refuerzos

El SEDES de Cochabamba alerta que si bien los casos de COVID-19 son bajos, el parámetro de la razón de crecimiento merece atención. La entidad analiza el comportamiento semanal.
Una persona recibe una vacuna contra el virus, en la Llajta.  NOÉ PORTUGAL
Una persona recibe una vacuna contra el virus, en la Llajta. NOÉ PORTUGAL
Notan posibles indicios de quinta ola y vigilan; 25% tiene refuerzos

Desde el Servicio Departamental de Salud (SEDES) de Cochabamba, advierten que si bien los números muestran que los casos diarios de COVID-19 en el departamento oscilan entre los 10 y 15 infectados, hay ciertos indicios de que podría marcarse el comienzo de una quinta ola.

El jefe de Epidemiología de la entidad departamental de salud, Rubén Castillo, exteriorizó ayer la alerta, aunque aclaró que es necesario ser cautos, pues en los siguientes días se podrá confirmar o descartar el escenario. Esto dependerá de lo que arroje el término del comportamiento epidemiológico semanal.

“Un parámetro es la razón de crecimiento, que nos indica que estas últimas dos semanas fuimos subiendo, saliéndonos del parámetro de referencia, que es 1. Hemos estado en 1.2 y 1.7, lo cual nos dice que podría ser un indicio de que comencemos una quinta ola”, explicó Castillo, en el programa de radio Voces de la Llajta

Sobre ese indicador, apuntó que se trata de un promedio matemático que saca la sumatoria de días anteriores con el comportamiento de la jornada. Dicha división arroja el parámetro 1. De esta forma, las cifras que se sitúen por encima, merecen atención, mientras que si los valores se ubican por debajo, entonces se produce la desescalada de casos.

“Con esa misma cifra habíamos comenzado una segunda, tercera o cuarta ola”, dijo el médico.

DOSIS DE REFUERZO

Los datos del SEDES indican que el 25% de la población cochabambina optó, por el momento, por la tercera dosis, también llamada dosis de refuerzo, mientras que solo el 2% acudió a algún centro de salud para recibir la cuarta.

Esos porcentajes son bajos para la entidad departamental, que ya adopta y acelera estrategias para llegar a más grupos poblacionales que rechazan la inmunización. En el Cono Sur, por ejemplo, el SEDES observa que la ciudadanía realiza alianzas para suscribir, en conjunto, su objeción a las vacunas, no solo contra la COVID, sino en general.

A diferencia de ello, explicó Castillo, los adolescentes se muestran más predispuestos a recibir los biológicos inyectables. No obstante, requieren del permiso de sus padres o tutores.