Familias “asaltan” con alegría a los voluntarios que llevan juguetes y comida a la plaza

Niños rodean un vehículo que lleva juguetes, en el Casco Viejo. DICO SOLÍS
En la plaza 14 de Septiembre se pueden ver “asaltos” de alegría a cada vehículo que llega con ayuda. Los niños son los primeros en rodear los motorizados a sabiendas de que, en su interior, hay algo especial para ellos. Muchas familias llevan regalos y otras apí con buñuelos.

La ciudad vive a pleno la Navidad. La solidaridad está presente en cada parte de la ciudad de la mano de personas bondadosas, muchas veces anónimas, que ayudan durante estas fechas.

Sin embargo, a veces, la necesidad es mayor. Durante las primeras horas de este sábado navideño cientos de niños acompañados de sus padres se asentaron en plazas a la espera de algún regalo.

En la plaza 14 de Septiembre se pueden ver “asaltos” de alegría a cada vehículo que llega con ayuda. Los niños son los primeros en rodear los motorizados a sabiendas de que, en su interior, hay algo especial para ellos. Muchas familias llevan regalos y otras apí con buñuelos.

La alegría de los niños es notoria al igual que la de sus papás, quienes, en algunos casos, corren para poder alcanzar algún obsequio.

Pese a la buena voluntad de las personas solidarias, este año se vio una afluencia mucho mayor que en otras ocasiones y la ayuda no abastece.

La figura se repite en otras calles del Casco Viejo, al igual que la alegría de los menores que estrenan sus juguetes y pasan, pese a todas las dificultades, un momento de diversión.