Cinco municipios de la región Andina declaran desastre por falta de agua
En zonas como Tapacarí, la sequía golpea al punto de que los habitantes van hasta el río en vehículos para llevar agua; y quienes no tienen motorizados, van a buscar el líquido con burros; así lo describió ayer su alcalde, Bernardo Mamani. Este es uno de los municipios de la región Andina de Cochabamba que declaró desastre por falta de agua.
La situación derivó en que los municipios de Arque, Bolívar, Tacopaya, Tapacarí y Sicaya declaren desastre por sequía, según detalló el director ejecutivo de la Mancomunidad de Municipios de la Región Andina, Franolic Huanca.
Este jueves, los ministros de Defensa, Edmundo Novillo, y de Desarrollo Rural y Tierras, Remmy Gonzales, entregaron insumos a los sectores más afectados por la falta del líquido en el departamento.
De acuerdo con los reportes, los municipios beneficiados fueron Aiquile (334 familias priorizadas), Arbieto (334), Cliza (734), Tolata (624), Tacachi (425), Cuchumuela (440), Sacaba (817), Bolívar (521), Morochata (1.058), Santiváñez (604), Alalay (408), Sacabamba (300), Arque (661), Mizque (372), Tacopaya (500), Tapacarí (500) y Villa Rivero (312).
En el departamento, los primeros municipios en declarar emergencia por sequía en esta época fueron Sacaba y Punata.
Sin embargo, en la región Andina hicieron declaraciones de desastre en días recientes.
El Director Ejecutivo de esa Mancomunidad expresó que en su región ya priorizaron la perforación de pozos y hay otros en marcha, entre las 28 comunidades con con situación crítica.
Entretanto, entre los municipios beneficiados con tanques, fertilizantes y politubos, el que más cantidad de familias afectadas reportó fue Morochata, la ‘capital de la papa’, con 1.058.
El alcalde de ese municipio, Ramiro Mamani, informó que en sus cinco regiones (Morochata, Chinchiri, Yayani, Vilayaque y Humamarca) hubo afectación en al menos el 20% del sector agrícola. Además, los sistemas de agua potable “comienzan a secarse”. La autoridad estimó “serios problemas” en octubre, poque faltará para los animales y el consumo humano.
El secretario ejecutivo de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Cochabamba (Fsutcc), Ricardo Cardozo, estimó que dentro de dos o tres meses “ya no vamos a tener agua”.
Por su lado, el alcalde sacabeño, Pedro Gutiérrez, recordó que el mes pasado declararon estado de emergencia; ya cuentan con una ley que está en manos de las autoridades departamentales y nacionales, además de instituciones no gubernamentales. Dijo que tienen respuesta oportuna de las diferentes instancias.
Resaltó la construcción de la aducción de Misicuni, de Jove Rancho hacia Sacaba.
“Prácticamente, la siguiente semana ya están concluyendo el tramo que faltaba. Ahora, vana entrar a la instalación de llaves especiales y, el mes de septiembre, ya estarían entrando en prueba”, sostuvo, haciendo referencia a las zonas beneficiadas de Pacata, Quintanilla, El Abra, donde ya recibirían agua de Misicuni para el consumo humano.
Las autoridades locales pidieron el respaldo permanente de las diferentes instancias del Gobierno.
Ven en riego tecnificado el ahorro para el futuro
Franolic Huanca reconoció que para garantizar agua no se necesita solo una política de atención inmediata, sino también se debe buscar respuestas de carácter estructural. Al respecto, apuntó a la construcción de represas, dijo que en septiembre ya contarán con estudios para represas y que al año se implementaría la primera.
“Eso va a implicar un plazo todavía (…). Estamos esperanzados con que llueva; pero, no creo”.
Acotó que otra salida, como forma de ahorro de agua, es el uso del riego tecnificado.
“Es la única forma de racionar. Se está haciendo, tenemos varios proyectos, algunos ya se están ejecutando”.
En la misma línea, el Alcalde de Sacaba resaltó la importancia del riego por aspersión y por goteo que ya existe en distintos municipios.
“Tenemos poca agua, tenemos que cuidar”.
El Alcalde de Morochata dijo que trabajan con atajados. Sin embargo, el riego tecnificado ya se implementa en un 50% de las áreas productivas.
“Eso ayuda mucho porque, ahora, se comparte (el agua) con más comunidades, porque se lleva el riego por politubos y ya no se hace riego por inundación en la tierra”.
Tienen, en la actualidad, dos sistemas más de riego en construcción y tres con apoyo de otras instituciones.