Opinión Bolivia Cochabamba

  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

Más de 10 trabajadoras del hogar procesan a sus jefes por deudas

La Federación orienta legalmente a las empleadas que, en su mayoría, fueron despedidas después del brote del virus. En las filas de este segmento también hay hombres.
Una mujer entre varias personas que acuden a la Dirección de Trabajo para realizar diversos trámites. ARCHIVO
Una mujer entre varias personas que acuden a la Dirección de Trabajo para realizar diversos trámites. ARCHIVO
Más de 10 trabajadoras del hogar procesan a sus jefes por deudas

Hay mujeres cochabambinas que entregaron todo a hogares ajenos y no recibieron nada. Son trabajadoras del hogar que limpiaron, lavaron, plancharon e hicieron más, si es que era necesario. Le dedicaban hasta triple jornada a los quehaceres, pero las despidieron sin pagarles.

Así le sucedió a María, nombre que preserva la identidad de la víctima. Ella trabajó al menos un año sirviendo en una casa y durante ese tiempo no le otorgaron ni un mes de sueldo. Habló con sus jefes para que le den un anticipo económico, pero “se molestaron, le han subido a un taxi y le han mandado a la Terminal”. El caso fue notificado al Sindicato de Trabajadoras del Hogar de Cochabamba a través de una llamada. Las ejecutivas recogieron a María con sus pertenencias mojadas, porque cuando fue echada ella estaba lavando su ropa y a sus empleadores no les importó.

Hay más de una decena de casos de este tipo en Cochabamba que derivaron en demandas contra dueños de casas, pero, la mayoría no prospera desde hace varios meses. 

Hay otro segmento de empleadas que, por falta de tiempo y dinero, evitó procesos y prefirió dejar en la impunidad los atropellos cometidos por sus empleadores.

Las pocas que decidieron no bajar la cabeza y exigen que les paguen por su trabajo, tuvieron que vender hasta sus celulares para costear abogados, fotocopias y otros ítems que conlleva una demanda.

La representante del Sindicato de Trabajadoras del Hogar de Cochabamba, Zenobia Mamani, contó que hay empleadores que reciben hasta tres citaciones de la Dirección de Trabajo para conciliar, pero no acuden. Frente a esa hostilidad patronal, supuestamente, los funcionarios de la Dirección del Trabajo les dicen a las afectadas que “hasta aquí nomás, ya no podemos hacer nada más”. Es entonces que toca “rogarse”.

El Sindicato busca a los jefes que incumplieron, pide hablar y, al final, acepta lo que ellos propongan. “Algunos empleadores solo quieren reconocerles la mitad de lo que han trabajado y las compañeras aceptan”. Si bien saben que no es justo, ellas reciben el dinero porque tienen deudas de alquiler, hijos que mantener y otras necesidades.

Mamani contó que hay seis casos en Cochabamba que solucionaron sus problemas de esta manera. Pero, otras siete aún no lo logran.

Otros dos casos fueron notificados esta semana y lo más probable es que también vayan a un proceso.

Como la mayoría de las trabajadoras del hogar son del área rural, Mamani dijo que “las señoras tratan de engañarnos”, pero el Sindicato las asesora para que hagan prevalecer sus derechos.

HOMBRES

Este organismo, remarcó que, incluso, está disponible para los hombres. Según Mamani, se conocen al menos dos casos de varones que son empleados del hogar en Cochabamba, presumiblemente por la crisis económica desencadenada tras el brote de coronavirus.

Aclaró que, si bien hay familias que contratan hombres para los quehaceres del hogar, no se ocupan de lo mismo que las trabajadoras mujeres, ellos manejan el coche de la casa o arreglan el jardín, por ejemplo.