Opinión Bolivia Cochabamba

  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
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EN PRINCIPIO, NO CONOCÍA LAS CALLES

María: 18 años conduciendo hacia adelante y hasta en rutas inseguras

Ella es chofer en un radio móvil de la ciudad. Eligió esta “carrera” cuando se quedó sola a cargo de sus tres hijos. Hace notar que tomó un camino que todavía continuará.
María Liliana Fernández en su taxi, en días recientes.      MELISSA REVOLLO
María Liliana Fernández en su taxi, en días recientes. MELISSA REVOLLO
María: 18 años conduciendo hacia adelante y hasta en rutas inseguras

Al conducir un vehículo, los cambios de caja dependen de si se inicia un recorrido y las dificultades o necesidades en el camino, entre la fuerza y la velocidad. Algo similar pasa con algunas historias de vida, como la de María Liliana Fernández, quien hace 18 años inició una “carrera” que no había pensado antes y, entre situaciones de dificultad, pero también de camino llano, continúa recorriendo, día a día, en las vías calles de la ciudad de Cochabamba.

María Liliana es conductora en el radio móvil La Rosa, empresa en la que trabaja con su taxi color gris. Sujeta el volante con la misma seguridad con la que reflexiona que “la mujer no debería sentirse menos ante nada”.

En radio móvil La Rosa, hay cuatro conductoras mujeres “que trabajan duro”, según describe ella.

PRIMERA En la caja de velocidades de un motorizado, cuando se coloca en “primera” es para arrancar, con fuerza, pero a baja velocidad; el vehículo avanzará, aunque esté en una pendiente que parezca difícil. Se requiere de un juego de los pies con los pedales para arrancar sin que el vehículo se apague.

Hace 18 años, María Liliana, arrancó así, enfrentando una nueva “carrera”, como ella misma lo describe. Empezó con algunas dudas, pero con fortaleza.

“Yo quedé sola con mis tres hijos. Tenía mi auto. Mi amiga, de radio móvil H, me dijo ‘usted tiene su auto, sabe manejar; entonces, ¿por qué no?, ¿por qué no empezar una carrera así? Le dije ‘no tengo inconveniente’; pero, no conocía las calles. Ella me enseñó”, recuerda.

Habiendo quedado al frente de su familia, comenzó como taxista.

SEGUNDA En la caja de velocidades de los motorizados, se cambia a “segunda” poco después de haber arrancado, para irle dando mayor velocidad al vehículo.

Cuando María Liliana decidió ser taxista, empezó un camino que no dejó de recorrer. Aunque todavía no conocía todas las vías de la ciudad, ya trabajaba. Se ayudaba también con los propios pasajeros para llegar a destino.

“A los clientes les decía ‘indíqueme’, y así lograba llegar”.

TERCERA La “tercera” marcha en un vehículo se utiliza cuando el motorizado va aumentando la velocidad, como a los 30 kilómetros por hora, aunque la fuerza es menor.

María Liliana tuvo y tiene como motor de su vida a sus tres hijos. En principio, se esforzaba hasta el punto de trabajar las 24 horas del día. Los horarios no han sido impedimento para que ella siga esta carrera.

“Trabajaba las 24 horas cuando mis hijos eran pequeños porque, a veces, no me alcanzaba el dinero”.

Siguió, sin detenerse, para salir adelante.

CUARTA Al acelerar y llegar como a los 40 kilómetros por hora, se puede cambiar la caja a “cuarta”, para ir incrementando la velocidad del vehículo.

En el camino laboral de esta taxista, ella reconoce que puede haber dificultades; pero, pondera que ninguna haya sido el machismo, considerando una actividad que, antes, era exclusiva de hombres. Al contrario, resalta el apoyo de sus compañeros para continuar, sin parar, en sus funciones como conductora.

“Hasta el momento no he tenido esos problemas (…). Me va muy bien. Mis compañeros son muy buenos conmigo. Me siento feliz de realizar este trabajo”, sostiene, y resalta que se siente segura y confiada del respaldo de quienes trabajan con ella, con quienes ya son un equipo.

QUINTA Con una velocidad por encima de los 50 kilómetros por hora, se puede cambiar la caja a “quinta”; por lo general, en caminos más despejados o vías de conducción rápida.

Con el transcurrir del tiempo, esta conductora del radiotaxi La Rosa logró más confianza y seguridad y, con las manos en el volante, tomó un camino que depende, desde hace casi dos décadas, de su taxi gris con el logo del programa “Taxi Seguro” en el parabrisas y el de su empresa de radio móviles en las puertas.

Empezó en radio móvil H, empresa con la que trabajó durante seis años. Luego, entró a Genial; después a CBA y, en la actualidad, está en La Rosa.

Tiene clientes que la prefieren para llegar a sus destinos. Le llaman directamente para que ella recoja a los pasajeros.

“Y también en el radio móvil hay mucho trabajo”, expresa con agradecimiento.

EN ADELANTE Dependiendo del vehículo, la caja puede llegar hasta seis velocidades.

María Liliana hace notar que el haber emprendido el camino de taxista es algo que, al menos por ahora, no dejará a un lado; es su fuente de ingresos económicos y sustento.

“Gracias a Dios, nunca me ha pasado nada. He trabajado muy duro. Una mujer puede, aunque se quede sola con sus hijos; esmerándose día a día, luchando, puede salir adelante”

Es inevitable que haya momentos duros y, como al conducir el vehículo, María Liliana, a veces, frena, toma impulso y sigue camino para, luego, no detenerse hasta llegar a destino o cumplir objetivos.

En algunos momentos, ella dudó de continuar.

“Hay lugares lejanos, muy peligrosos (…). Alguna vez, sí, me he visto en la incapacidad, para ser sincera, de seguir. A veces, he tenido miedo, mucho miedo”, reconoce.

Pero, no dejó de avanzar.

En Cochabamba, entre alrededor de 11 mil conductores de una centena de empresas de la Asociación de Radio Móviles Cochabamba (Aramco) hay unas 300 mujeres que son choferes.

El representante de Aramco, Mauricio Leoni, explica que, en promedio, hay tres choferes mujeres en cada línea de radio móvil. Destaca de ellas un trabajo responsable, dedicado y buen trato a los clientes, entre otras cualidades.

“En algunos casos, trabajan más de 12 horas y, también, dependiendo de las obligaciones en su hogar, trabajan de manera intermitente, de acuerdo a sus posibilidades de tiempo”, describe.

Hace pocos días, María Liliana llegó conduciendo su taxi, sin pasajeros, hasta el centro de eventos El Portal, a un acto en el que la Municipalidad reconoció su labor en el Día Internacional de la Mujer. Le entregaron una plaqueta como homenaje “a su destacada labor y trayectoria en el campo de su especialidad, que enaltece e inspira con su valentía, sensibilidad y fortaleza”.