Llueve en campos e inician siembras; próximo bombardeo está pendiente

Un río con agua en Sacabamba, en días recientes (i); y el sobrevuelo y siembra de nubes, el 24 de octubre (d)./ UGR / DICO SOLÍS
En Sacabamba, las precipitaciones generadas tras la estimulación de nubes del 24 de octubre alimentaron ríos y permitieron acumular volúmenes en atajados.

A los 45 minutos del bombardeo de nubes realizado el 24 de octubre, en municipios como Sacabamaba, las lluvias llegaron y humedecieron los campos; entonces, los productores comenzaron a sembrar. Además, las precipitaciones alimentaron los ríos y permitieron acumular volúmenes de agua en atajados, según el jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos y Atención de Desastres (UGRyAD) de la Gobernación, Fernando Fernández.

Tras esa práctica de estimulación de nubes, se había anunciado un próximo bombardeo para ayer, 30 de octubre. Sin embargo, el ejercicio queda pendiente para los próximos días, debido a que la nubosidad no es suficiente.

En el departamento de Cochabamba, la sequía continúa golpeando, sobre todo a municipios de la región Valles y la zona del Cono Sur. La siembra de nubes es una alternativa para lograr lluvias.

TRAS EL BOMBARDEO

Hace una semana, con el objetivo de estimular a que haya lluvias en el Valle Alto de Cochabamba, se hizo un sobrevuelo y también bombardeo de nubes con yoduro de plata, para estimular a que haya lluvias.

Aquel día, hubo 10 disparos (cada uno de cuatro cartuchos) en nubes. Fueron cinco en Anzaldo, cuatro en Tiraque y uno en Vacas.

Fernández describió ayer que fruto de aquella primera estimulación hubo “reportes muy favorables”, ya que entre 30 y 45 minutos después del bombardeo se dio un incremento sustancial de las lluvias.

“Ha habido ríos que inclusive han venido con bastante caudal y eso ha ayudado bastante a las zonas que estaban con el tema del déficit”.

Durante una visita a Sacabamba, el viernes 27 de octubre, las autoridades constataron suelos húmedos, ríos con agua e incluso la acumulación del líquido en atajados.

Días antes, el 23 de octubre, el alcalde de Sacabamba, José Luis Roque, lamentaba una situación crítica. Manifestaba que el sistema de agua potable es por gravedad y que se había secado en un 70%. Entonces, explicó que el agua escaseaba para la gente y más aún para los animales.

La autoridad describió que asumieron la medida de hacer excavaciones en los lechos de los mismos afluentes y que, de ahí, se utilizaba para el consumo humano y del ganado.

Las fuentes de agua de Sacabamba son los ríos y represas; pero, “si no hay lluvias, no hay agua”.

Con las lluvias recientes, la situación mejoró. A decir de las autoridades de la Gobernación, con los terrenos húmedos, la esperanza de cosecha retornó-

“Mucha población, al ver el terreno húmedo, estaba sembrando. Eso es un buen síntoma de lo que es el Valle Alto. Sembrar en esta temporada al ver el terreno húmedo, significa que esta capacidad productiva de sus terrenos no se ha perdido”, sostuvo Fernández.

Los productores habrían captado agua para un próximo riego. Los ríos recuperaron cierto caudal y los atajados tendrían un incremento de entre 20% y 30% en sus embalses.

La producción depende también de este fenómeno. En este municipio cultivas papa, trigo, maíz y otros.

PRIMEROS DÍAS DE NOVIEMBRE

El coordinador del Ministerio de Defensa en Cochabamba, Samuel Pereira, informó que los modelos numéricos de pronóstico daban las condiciones para la formación de nubes los días 30 o 31 de octubre y la posibilidad de hacer otro bombardeo. Pero, las condiciones cambiaron por el debilitamiento de este frente húmedo.

Agregó que se pronostica que una nueva línea de inestabilidad se formará entre el 4 y el 6 de noviembre con una celda más densa pero más convectiva que favorecería la operación de estimulación de nubes.

El Jefe de la UGRyAD de la Gobernación manifestó que se realiza un seguimiento diario.

“De manera preliminar, nos indican que a partir del 3, 4, 5 (de noviembre) vamos a tener ingreso de una cantidad de nubes y nuestra intención es aprovechar esta situación para repetir el ejercicio de la estimulación”.

Fernández expresó que el plan de trabajo considera “muchas más operaciones” y que todo está diseñado para que el avión Hércules se traslade de inmediato a Cochabamba y que se pueda realizar el bombardeo de nubes las veces que sean necesarias en los lugares que sean técnicamente recomendables por la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) y por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).