Pasantes que llegan de EEUU entregan reformado baptisterio del templo San Ildefonso
Un moderno y reformado salón baptisterio del templo San Ildefonso de Quillacollo fue entregado ayer, como un esfuerzo de los pasantes de la virgen de Urkupiña. La señora Noria Escudero, su esposo Javier Laguna y la de la arquitecta Ruth Meneses son quienes están detrás.
El nuevo espacio está hecho de piedra de mármol y granito otorgados por la empresa Mafume. Servirá para los bautizos, además de significar un atractivo para los feligreses de la virgen, cercano a las fechas de su celebración.
La familia encargada lleva tres años siendo pasante y vive en Estados Unidos, pero llega año tras año, con el motivo de la devoción.
"Toda la entrada estaba deshecha. Empezamos por el piso, pero terminamos haciendo toda esta obra. Si me preguntas cuánto dinero costó la respuesta es no lo sé, porque todos contribuyeron. Fue una cuestión de fe", enfatizó la pasante Nora Escudero.