Gobierno ve inviabilidad técnica y social

Paralizan línea amarilla del tren a pedido de sectores

Vecinos e instituciones de Cochabamba concluyeron que el proyecto no debe continuar. La decisión final se conocerá en 15 días.

La construcción de la línea amarilla del tren metropolitano fue paralizada ayer por el Gobierno a pedido de vecinos y entidades locales por su inviabilidad técnica y social, informó el ministro de Obras Públicas, Iván Arias.

“Estamos en punto muerto”, afirmó. 

El resultado de las reuniones sostenidas ayer será comunicado al Ministro de Economía y a la presidenta Jeanine Áñez para tomar decisiones, que estima se harán conocer en 15 días, tomando en cuenta los plazos perentorios del contrato con la empresa Joca Molinari y la Sociedad Accidental Tunari.

Sobre las líneas roja y verde, se buscarán soluciones para dar viabilidad al proyecto. Arias hizo notar que se debe sopesar el daño económico al Estado en caso de incumplimiento de contrato.

El coordinador de la Unidad Técnica de Ferrocarriles (UTF) Limberth Illanes detalló que el contrato establece multa de 7.000 bolivianos para el Estado por día de retraso.

INFORMES Arias explicó que se recogieron pronunciamientos de varios sectores, como asambleístas, Colegio de Arquitectos, Asociación de Ingenieros Eméritos, Colectivo No a la tala y otros, que coinciden en que no hay viabilidad técnica ni social para esa línea, cuyo trazo no fue definido en el proyecto al iniciar las obras.

“Si el Gobierno contraviene, hay amenazas en Cochabamba. Hice firmar actas, si no se hace es porque Cochabamba lo pide”.

Recordó que  no hay proyecto a diseño final y que expertos señalaron que hay muchas falencias.  Por eso, considera que hay dos opciones: dejar un “elefante blanco” o darle viabilidad, es decir, buscar aceptación social y viabilidad técnica. Se presentaron ocho opciones de trazo para la línea amarilla y todas fueron rechazadas.

“Nos han dicho que si el Gobierno continúa con esta línea amarilla, hay amenazas en Cochabamba”, precisó la autoridad respecto al principal obstáculo para proseguir el proyecto en este tramo. Dijo también que con el objetivo de dejar un precedente, se hizo firmar las actas de las reuniones en las que se tomó esa determinación porque “si no se hace la línea amarilla, no es culpa del Gobierno, sino porque los conchabamientos lo están pidiendo”. Aclaró que existen alternativas, como las de construir un teleférico, “pero eso es hacer otro proyecto”.

El contrato, por 447.6 millones de dólares, establece que la obra debe ser entregada en agosto de la presente gestión.

El proyecto La línea amarilla plantea seis subestaciones, cuatro de ellas cerca del río Rocha, en su recorrido de sur a norte.