Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 19 de octubre de 2021
  • Actualizado 04:17

Funcionaria denuncia por acoso sexual a Jefe de Estacionamiento Municipal

El denunciado comenzó a trabajar el mes pasado y continúa en su cargo; dijo que se defenderá con la verdad. El hecho habría ocurrido al día siguiente de empezar.

La denunciante expone los documentos de denuncia, este jueves frente a la Alcaldía. NOÉ PORTUGAL
La denunciante expone los documentos de denuncia, este jueves frente a la Alcaldía. NOÉ PORTUGAL
Funcionaria denuncia por acoso sexual a Jefe de Estacionamiento Municipal

“Yo le tenía miedo. Ahora, no. Ahora, me defiendo haciendo la denuncia”.

Una trabajadora de la Alcaldía, quien se alejó de su cargo, denunció al jefe del Servicio de Estacionamiento Municipal (SEM), T.G.C., por acoso sexual.

Hizo la denuncia ante el SLIM y el Ministerio Público, el 26 de mayo, cuatro días después de haberse registrado el hecho. Él anunció que ponía su cargo a disposición, pero continúa en el cargo.

Ella trabajaba en la Municipalidad, como parte del SEM, desde diciembre de 2020. T.G.C. llegó a la Alcaldía, de acuerdo con la versión de la denunciante, pocos días antes de darse los hechos de acoso.

La denunciante aseguró que tiene capturas de pantalla, mensajes y grabaciones, que se presentan como pruebas, además de testigos.

Según la denuncia, el Jefe del SEM tiene un carácter prepotente; sin embargo, con ella tenía un trato distinto. Y al día siguiente de empezar en la Jefatura la citó y la acosó sexualmente. Luego, continuó llamando y enviándole mensajes vía WhatsApp.

Ella, visiblemente afectada y entre lágrimas, relató que decidió sentar denuncia.

La abogada que defiende al denunciado, según explicó la víctima, busca negociar con ella.

“Su abogada habló con la mía y le insistió para que yo negocie e intente arreglar con él. Él se ha aprovechado de que estaba sola, de que le tengo miedo, de que tiene un cargo más alto que el mío y me quería obligar a hacer cosas que yo no quería”, manifestó llorando.

Aunque todavía siente temor, aseguró que continuará con el proceso.

“Yo voy a defenderme ahora, porque no he podido defenderme ese día. Ese día estaba sola, con miedo, no podía hacer nada (…). Después de lo que pasó, él empezó a buscarme. Dejé de ir al trabajo porque tenía miedo. Tengo una grabación de lo que él me pide disculpas por lo que ha pasado. Yo le dije que no estaba bien y que no quería que se vuelva a repetir”.

Este jueves, ella presentó la denuncia también ante la Unidad de Transparencia de la Alcaldía.

La jefa de Servicios Legales Integrales Municipales (SLIM), Tatiana Herrera, informó que el caso fue recepcionado. Dijo que se verificó “claramente, una afectación alta en la posible víctima”.

Dijo que el proceso de investigación está establecido. Se le otorgaron medidas de protección a la víctima y el denunciado no puede acercarse a ella, quien tiene acompañamiento psicológico y que ya logra una primera fase de estabilidad en la situación que ha sido traumática para ella.

En días recientes, el denunciado expresó en un medio televisivo que pone su cargo a disposición en tanto se solucione el tema. Sin embargo, este medio confirmó con funcionarios municipales que él continúa en su puesto de trabajo, aunque sus jefes inmediatos no atendieron este jueves a la prensa.

En contacto con ATB, el denunciado manifestó ayer que él se defenderá con la verdad y evitó detalles.

Desde la Alcaldía se explicó que si llega una denuncia por acoso sexual a Transparencia, el caso se prioriza y el sumariante hace las recomendaciones en torno al funcionario procesado.

La denuncia ante la Fiscalía está tipificada como acoso sexual, que de acuerdo con la norma establece que la persona que valiéndose de una posición jerárquica o poder de cualquier índole hostigue, persiga, exija, apremie, amenace con producirle daño o perjuicio cualquiera, condicione la obtención de un beneficio u obligue por cualquier medio a otra persona a mantener una relación sexual que de otra forma no serían consentidos para su beneficio o de una tercera persona, será sancionada con privación de libertad de cuatro a ocho años.

“Si la exigencia, solicitud o imposición fuera ejercida por un servidor público en el ámbito de la relación jerárquica que ostenta, será destituido de su cargo y la pena será agravada en un tercio”.