Época seca: retiran 5 árboles a la semana y vigilan incendios
Inicia la época de estiaje y la Dirección de Medio Ambiente de la Alcaldía de Cochabamba hace una vigilancia de los árboles “de riesgo” que hay en el municipio, es decir, aquellos que pueden ceder debido a los vientos intensos y otros factores meteorológicos. Además, las autoridades recurren a tecnología para vigilar los incendios que también son característicos de esta época.
Cuando las temperaturas descienden y los días se acortan, los árboles responden poniendo fin a la producción de clorofila y absorbiendo los nutrientes restantes. No están secos, pero sí se debilitan lo que, sumado a los vientos, puede ocasionar caídas.
El director de Medio Ambiente del Gobierno Autónomo Municipal, Elvis Gutiérrez, explicó que hacen un constante monitoreo de los árboles que hay en el municipio y, en promedio, cada semana retiran entre cuatro a cinco.
No obstante, estos retiros solo realizan en casos justificados, por ejemplo, cuando las raíces de los árboles destruyen aceras o, en busca de humedad, llegan a los tanques domiciliarios.
También se procede de esta manera cuando hay ejemplares “de riesgo”. Esto ocurrió ayer, por ejemplo, cuando la Dirección de Medio Ambiente, bajo la asesoría de arboristas certificados, tomó la decisión de cortar un molle.
De acuerdo con información compartida por la Alcaldía, el molle presentaba un hueco en su base y signos visibles de descomposición, lo que impedía que contara con la madera residual necesaria para mantenerse en pie. La proximidad de la temporada de vientos incrementaba el riesgo de caída y posibles daños personales o materiales.
La intervención ocurrió por la mañana, en atención a una denuncia vecinal de la Organización Territorial de Base (OTB) Villa Paraíso, en la Chimba.
Gutiérrez explicó que el molle representaba un riesgo para la seguridad de la población, por su avanzado estado de deterioro.
“Atendemos la denuncia de los vecinos, se realizó una evaluación técnica porque este árbol se encuentra en plena vía”, añadió Gutiérrez.
EVALUACIÓN
“El árbol no está en condiciones óptimas, presenta un estrés crónico que se puede ver en el follaje raro que tiene, esto es acompañado de la excesiva compactación de suelo y daño de raíces”, explicó Mario Jaldín, arborista certificado por la Sociedad Internacional de Arboricultura.
Desde la Dirección de Medio Ambiente se aclaró que, si bien algunos árboles deben ser retirados por razones de seguridad, el municipio mantiene una política activa de reposición y forestación urbana, como parte de su compromiso con la calidad del aire y el equilibrio ambiental.