Tradiciones

El Día de Difuntos concluye con ‘alma cacharpaya’, música y oraciones

El alma cacharpaya en Tutimayu, Sacaba, este 2 de noviembre. / DICO SOLÍS
Al llegar el mediodía, mientras se desarmaban los mast’akus, se hicieron oraciones y cánticos, como los tradicionales ‘alabados’. Algunos volcaron mesas.

El Día de Difuntos, este 2 de noviembre, concluyó con el denominado ‘alma cacharpaya’ o despedida de las almas, música en cementerios y oraciones.

Según la tradición, las almas d ellos difuntos llegaron a las 12:00 horas del 1 de noviembre y se marcharon ayer, a la misma hora. Para la despedida, las familias dolientes y amistades participaron de diferentes prácticas.

Al llegar el mediodía, despidieron al alma y, mientras se desarmaban los mast’akus (mesas con ofrendas consistentes en comidas y bebidas que le gustaban al difunto), se hicieron oraciones y cánticos, como los tradicionales ‘alabados’. Los conocidos como rezadores eligieron lo que quisieron de la mesa, ya sea platos de comida, t’anta wawas (que simbolizan el cuerpo de los difuntos y son hechas de pan), frutas, bebidas u otros.

La representación de un alma en su despedida, este 2 de noviembre. / DICO SOLÍS

Hay quienes, como una forma de ahuyentar a la muerte, volcaron las mesas en las que se habían hecho los mast’akus.

En lugares como Tutimayu, en Sacaba, salieron hasta la carretera para el ‘alma cacharpaya’, lo que consistió en la representación del alma a la cual despiden o hasta echan, porque “no se quiere ir”, incluso a chicotazos.

Haciendo oraciones, los dolientes y otras personas avanzaron varios metros, llevando también con ellos los arcos hechos de palmeras y guirnaldas y cadenas de colores negro y lila que antes habían utilizado para la mesa ofrecida por el difunto.

Para completar las prácticas, las familias se trasladaron a los cementerios, donde continuaron las oraciones y cánticos a cambio de masitas, frutas y otros.

En el Cementerio General de la ciudad de Cochabamba, se autorizó el armado de mesas al interior, además del ingreso de músicos, entre mariachis y grupos folclóricos, para ofrecer canciones frente a las tumbas.

En la calle Sajama, también se instalaron las familias dolientes.

Una mesa armada en el Cementerio General, este 2 de noviembre. / DICO SOLÍS