Los colegios privados casi triplican el número de alumnos idóneo por curso
16 de enero de 2008 (20:42 h.)
Muchas unidades educativas particulares vieron el negocio antes que la calidad en la educación y admiten, fácilmente, entre 45 hasta 55 alumnos por curso. Se valen de los vacíos legales de la normativa educativa para matricular estudiantes por encima de la cantidad recomendada por aula, aspecto que provoca déficit en la calidad formativa.
Las mismas normas como resoluciones ministeriales y reglamentos de organización, que recomiendan un número máximo de 40 estudiantes, por curso, abren la posibilidad de incrementar la cantidad “si el establecimiento tiene la infraestructura adecuada”, sin considerar el aprovechamiento académico.
Según el criterio de la psicóloga, Claudia Ponce de León, para hablar de eficiencia en la educación y un máximo aprovechamiento, lo óptimo es tener 20 estudiantes por curso, caso contrario, el maestro no podrá enseñar como debe; sin embargo, la realidad se duplica hasta triplica la cantidad.
Aunque en los colegios fiscales, la situación es más desesperante y el promedio de alumnos es de 55 alumnos por aula, llama la atención que, en los privados, la condición sea similar sin considerar que los padres de familia pagan entre 300 a 500 bolivianos por niño a condición de recibir una educación de calidad.
El director del Servicio Departamental de Educación (Seduca), Rubén Ustáriz, reconoció que con instrumentos legales inadecuados y con una ley educativa debilitada no puede hacer cumplir las recomendaciones pedagógicas de infraestructura y cantidad, emanadas del Ministerio de Educación y de los reglamentos.
Vacíos legales
Tanto en la Resolución 01/08 del Ministerio de Educación como en el Reglamento de Organización y Funcionamiento para Unidades Educativas se recomienda un máximo de 40 estudiantes, por curso, en un ambiente de 49 metros cuadrados aproximadamente.
No obstante, no existe un norma específica que haga cumplir dichas recomendaciones y sancione a las unidades educativas, que falten a las mismas.
Ustáriz indicó que la ley es “sustantiva”, inclusive la Ley 1565 de la Reforma Educativa no cuenta con un reglamento completo.
“Hay muchas irregularidades y no existe una normativa que sancione, sobre todo, en la cantidad de estudiantes que debe tener un curso”, sostuvo Ustáriz, a tiempo de indicar que el Seduca sólo puede realizar recomendaciones, comunicaciones e instructivos sobre el particular, hasta una llamada de atención severa.
“Es una sanción moral, de responsabilidad, no podemos hacer nada si no tenemos instrumentos legales. Este control tendría que ser más de los padres de familia”, añadió, preveyendo que la nueva ley educativa tenga un reglamento que toque estos temas y otros que no están claros.
El director del Servicio Departamental de Educación (Seduca), Rubén Ustáriz, indicó que los técnicos, anualmente, realizan inspecciones para comprobar la capacidad de la unidad educativa, la dotación de mobiliario y el cupo máximo.
Un metro y medio
para cada estudiante
Según los datos técnicos del Seduca (requisitos de infraestructura para autorizar un colegio), el espacio físico de un curso debe ser de 49 metros cuadrados, una ambiente de 6 por 8 metros o y un espacio mínimo de 1.50 metros por alumno; aunque en la realidad, el espacio por estudiante es menos.
A decir de Ustáriz, los datos señalados, anteriormente, son los recomendables para que un estudiante tenga un buen aprovechamiento pedagógico y el maestro logre la atención de todos.
Lucro
La autoridad educativa ponderó el servicio educativo que ofrecen muchos colegios particulares, que reconocen la educación como un derecho y no un lucro.
Al mismo tiempo lamentó y reconoció que existan colegios que hicieron un “negocio” de la educación. “Funcionan en casas readecuadas, edificios sin áreas de recreación, ambientes que no son adecuados para el funcionamiento de un establecimiento educativo, lamentablemente, no se cumple la norma.
Las mismas normas como resoluciones ministeriales y reglamentos de organización, que recomiendan un número máximo de 40 estudiantes, por curso, abren la posibilidad de incrementar la cantidad “si el establecimiento tiene la infraestructura adecuada”, sin considerar el aprovechamiento académico.
Según el criterio de la psicóloga, Claudia Ponce de León, para hablar de eficiencia en la educación y un máximo aprovechamiento, lo óptimo es tener 20 estudiantes por curso, caso contrario, el maestro no podrá enseñar como debe; sin embargo, la realidad se duplica hasta triplica la cantidad.
Aunque en los colegios fiscales, la situación es más desesperante y el promedio de alumnos es de 55 alumnos por aula, llama la atención que, en los privados, la condición sea similar sin considerar que los padres de familia pagan entre 300 a 500 bolivianos por niño a condición de recibir una educación de calidad.
El director del Servicio Departamental de Educación (Seduca), Rubén Ustáriz, reconoció que con instrumentos legales inadecuados y con una ley educativa debilitada no puede hacer cumplir las recomendaciones pedagógicas de infraestructura y cantidad, emanadas del Ministerio de Educación y de los reglamentos.
Vacíos legales
Tanto en la Resolución 01/08 del Ministerio de Educación como en el Reglamento de Organización y Funcionamiento para Unidades Educativas se recomienda un máximo de 40 estudiantes, por curso, en un ambiente de 49 metros cuadrados aproximadamente.
No obstante, no existe un norma específica que haga cumplir dichas recomendaciones y sancione a las unidades educativas, que falten a las mismas.
Ustáriz indicó que la ley es “sustantiva”, inclusive la Ley 1565 de la Reforma Educativa no cuenta con un reglamento completo.
“Hay muchas irregularidades y no existe una normativa que sancione, sobre todo, en la cantidad de estudiantes que debe tener un curso”, sostuvo Ustáriz, a tiempo de indicar que el Seduca sólo puede realizar recomendaciones, comunicaciones e instructivos sobre el particular, hasta una llamada de atención severa.
“Es una sanción moral, de responsabilidad, no podemos hacer nada si no tenemos instrumentos legales. Este control tendría que ser más de los padres de familia”, añadió, preveyendo que la nueva ley educativa tenga un reglamento que toque estos temas y otros que no están claros.
El director del Servicio Departamental de Educación (Seduca), Rubén Ustáriz, indicó que los técnicos, anualmente, realizan inspecciones para comprobar la capacidad de la unidad educativa, la dotación de mobiliario y el cupo máximo.
Un metro y medio
para cada estudiante
Según los datos técnicos del Seduca (requisitos de infraestructura para autorizar un colegio), el espacio físico de un curso debe ser de 49 metros cuadrados, una ambiente de 6 por 8 metros o y un espacio mínimo de 1.50 metros por alumno; aunque en la realidad, el espacio por estudiante es menos.
A decir de Ustáriz, los datos señalados, anteriormente, son los recomendables para que un estudiante tenga un buen aprovechamiento pedagógico y el maestro logre la atención de todos.
Lucro
La autoridad educativa ponderó el servicio educativo que ofrecen muchos colegios particulares, que reconocen la educación como un derecho y no un lucro.
Al mismo tiempo lamentó y reconoció que existan colegios que hicieron un “negocio” de la educación. “Funcionan en casas readecuadas, edificios sin áreas de recreación, ambientes que no son adecuados para el funcionamiento de un establecimiento educativo, lamentablemente, no se cumple la norma.