Gestión y medio ambiente

Colcapirhua se alista para cierre de botadero y trabaja en reciclaje

El botadero de basura de Colcapirhua, a mediados de diciembre de 2025./DICO SOLÍS.
El 26 de mayo vence el plazo para todos los botaderos en el país. Las autoridades municipales se enfocan en proyectos de industrialización.

La Municipalidad de Colcapirhua apunta al cierre técnico de su botadero de basura, considerando los plazos límite. Además, trabaja en el reciclaje de residuos sólidos en origen, según informó ayer el alcalde Nelson Gallinate.

A mediados de diciembre de 2025, una comisión interinstitucional, conformada por la Brigada Parlamentaria de Cochabamba, la Gobernación, alcaldías, comunarios, Defensor del Pueblo, Derechos Humanos y la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), entre otros, realizó una inspección a los botaderos de Colcapirhua y Quillacollo.

Ambos se encuentran en la zona de Cotapachi.

Tras la inspección, la Brigada Parlamentaria elaboró el informe con un resumen ejecutivo referido a la ‘Situación del Manejo de Residuos Sólidos en los Botaderos de Quillacollo y Colcapirhua’.

En el caso específico de Colcapirhua, se evidenció un intento de operación bajo el concepto de relleno sanitario; sin embargo, las deficiencias observadas en manejo de gases, lixiviados y control sanitario impiden que el sitio cumpla efectivamente con los estándares técnicos requeridos. 

“Aunque Colcapirhua presenta una intención operativa distinta, ambos sitios comparten fallas estructurales graves, lo que los sitúa en una condición de riesgo similar”, sostiene el informe.

Consultado sobre la situación, el alcalde Gallinate remarcó que se generó un decreto municipal, en cuyo marco se trabaja en el reciclaje en origen.

“Creemos que, según la Ley 755 (de Gestión Integral de Residuos), se tiene que trabajar desde el origen. Hemos logrado disminuir nosotros hasta 35 toneladas de basura que ingresan al relleno sanitario”, sostuvo.

Enfatizó además el plazo del 26 de mayo, que rige para todos los botaderos de basura en el país y la obligatoriedad del cierre técnico.

En ese sentido, resaltó que el siguiente paso debe ser la industrialización de la basura.

El informe emanado tras la inspección incluye conclusiones entre las que se identifican los problemas según el municipio.

Como en Quillacollo, en Colcapirhua se verificaron fallas críticas en el control de biogás y manejo de lixiviados, “generando riesgo de explosión, contaminación y deslizamientos”.

La ausencia de un sistema funcional de control de biogás genera riesgo de explosión e incendio, debido a la acumulación de metano (CH₄), gas altamente inflamable, especialmente en zonas confinadas o fisuras internas del macizo de residuos.

También existe riesgo de afectación a la salud por liberación de gases tóxicos y asfixiantes.

Por otro lado, el riesgo de inestabilidad estructural del cuerpo de residuos se da porque la acumulación de gases incrementa la presión interna, pudiendo provocar fisuras, asentamientos y deslizamientos.

 “La infraestructura destinada a residuos especiales en Colcapirhua es insuficiente, manteniendo un riesgo latente y alimentando la conflictividad”, observa el informe.