Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 26 de noviembre de 2022
  • Actualizado 12:47

Cochabamba tiene la primera veterinaria felina de Bolivia

Bajo el concepto de Cat Friendly Practice, la veterinaria Vidavet inauguró la primera consulta exclusiva para gatos del país.

Cochabamba tiene la primera veterinaria felina de Bolivia
Cochabamba tiene la primera veterinaria felina de Bolivia

Los gatos y perros son las mascotas humanas por excelencia, y son parte de la familia que los acoge y protege. Parte de su cuidado implica llevarlos a la veterinaria para controles de salud, vacunas o tratamientos. No obstante, ambos son pacientes muy diferentes y requieren una atención personalizada.

Los felinos se estresan mucho desde el momento en que se lo mete a una canasta, una mochila u otro, para llevarlos al veterinario. Ya en el lugar, la situación no mejora, puesto que tienen que compartir el mismo espacio de la sala de espera con perros. Por tanto, varios propietarios los llevan a la consulta solo cuando es necesario.

Veterinarios del mundo se percataron de esta situación y, desde hace unos años, impulsan el movimiento Cat Friendly Practice, para que la atención veterinaria sea menos estresante para los gatos y sus cuidadores.

Dentro de esa tendencia, el veterinario Enrique Mendizábal Argandoña —más conocido como Kike— y propietario de Vidavet Veterinaria, apostó por instalar la primera consulta felina de Cochabamba y del país. Y pretende lograr, en unos meses, una certificación internacional que la acredite como centro “Cat Friendly”.

Las instalaciones están ubicadas al frente de su actual veterinaria, en la avenida Juan de la Rosa 889 casi Carlos Medinacelly.

Sobre este nuevo proyecto, Mendizábal sostiene que la clínica trabaja con principios amigables con los gatos durante su cuidado y manejo. “Hemos apostado por llevar adelante un nuevo concepto de atención felina. Se busca minimizar el estrés durante la manipulación, los exámenes y los procedimientos; enseñar a los propietarios cómo manejar a su mascota durante el viaje hacia y desde la clínica; evitar las medidas de inmovilización por la fuerza a los gatos y paliar los impactos negativos de los olores y el ruido en la clínica”.

La clínica tiene consultas amplias y poseen medios de distracción (juegos, rascadores, pelotas, etc). En cada sala están instalados difusores de análogos de feromonas felinas que producen relajación y existe música ambiental, que permite una mayor tranquilidad para los gatos.