Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 28 de junio de 2022
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En Cochabamba hubo 11 renuncias a conciliaciones

Entre tanto, la Unidad Técnica de Límites trabaja en 24 procesos de conciliación y concluyó otros 20.
Uno de los conflictos por límite que derivó en un enfrentamiento entre Quillacollo y Colcapirhua. RICARDO CRUZ
Uno de los conflictos por límite que derivó en un enfrentamiento entre Quillacollo y Colcapirhua. RICARDO CRUZ
En Cochabamba hubo 11 renuncias a conciliaciones

En 9 años de trabajo desde la promulgación de la Ley 339 de Delimitación de Unidades Territoriales, la Unidad Técnica de Límites de la Gobernación de Cochabamba gestionó la firma de 20 actas de conciliación, registró 11 renuncias a los procesos y actualmente trabaja como intermediario en 24 conciliaciones.

El jefe de esta Unidad, Ángel Pinto Alcón, detalló que son 4 procesos de conciliación que se trabajan en la región metropolitana; 10 en la región de los valles; 4 en la región del cono sur; 2 en la zona del trópico; y 4 en la región andina. 

Destacó que uno de los municipios donde se tiene mayor avance es Santivañez que tiene cinco colindancias y, a la fecha, solucionó al menos cuatro problemas limítrofes con los municipios de Capinota, Sipe Sipe, Tarata y Arbieto. 

“Los procesos según la Ley 339 deben durar un año, pero los municipios no están obligados y no hay plazo para que presenten sus solicitudes de delimitación. Además, hay un artículo en el decreto reglamentario a la Ley en la que pueden renunciar a la conciliación”, explicó Pinto.

Uno de los últimos conflictos registrados en el departamento fue entre Quillacollo y Colcapirhua. El conflicto limítrofe estalló entre estos municipios debido a que vecinos de una Organización Territorial de Base (OTB) colocaron un letrero que delimitaría ambos municipios en las zonas de Llauquenkiri y El Paso. La pelea llegó a las pedradas y gasificación.

Pinto explicó que la razón principal para que hayan existido 11 renuncias a los procesos que se habían encaminado para una conciliación de límites, es el “miedo a perder territorio y población”. 

Por ejemplo, una de las conciliaciones que no avanzó fue la de Punata con San Benito, a solicitud de este último. “Estábamos en la etapa de solución en campo, pero ellos han renunciado”, precisó el Jefe de la Unidad de Límites.

LEY 339 Su finalidad es establecer mecanismos para la demarcación y delimitación de las unidades territoriales, con límites precisos y georreferenciados, ligados a una Red Geodésica Nacional; así como procedimientos conciliatorios para la definición de límites entre unidades territoriales.