Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 05 de diciembre de 2021
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Censo en Tunari devela desaparición de aves afines a bosques de kewiñas

No hay registro de cuatro especies de pájaros. Presumen que perecieron o huyeron tras el último incendio de magnitud registrado en esa reserva natural de Cochabamba.
Bosques de kewiñas reducidos a cenizas en el Tunari. DICO SOLÍS
Bosques de kewiñas reducidos a cenizas en el Tunari. DICO SOLÍS
Censo en Tunari devela desaparición de aves afines a bosques de kewiñas

No hay registros de cuatro especies de aves vinculadas a los bosques de kewiñas del Parque Nacional Tunari.

El Club de Ornitología de Cochabamba, en coordinación con guardaparques de esa reserva natural de Cochabamba, incursionó en el Tunari para hacer un censo de pájaros y develó la ausencia de cuatro especies: la monterita cochabambina (poospiza garleppi), el pinchaflor carbonero (diglossa carbonaria), el tordo boliviano (oreopsar bolivianus) y el conirrostro gigante (conirostrum binghami).

El jefe de Investigación del Área de Ornitología del Museo de Historia Natural Alcide d'Orbigny y fundador del Club de Ornitología, Dennis Camacho, informó que este monitoreo se realizó cerca de donde ocurrió el último incendio de magnitud que devoró 650 hectáreas de parque, el pasado 24 de octubre.

El experto manifestó su “gran preocupación” por los resultados del censo, porque pone en evidencia que la afectación del fuego en la avifauna “fue muy grande”. Presume que estas cuatro especies “perecieron o huyeron durante los incendios”.

ENDÉMICAS

La jefa del área de Ornitología del Museo de Historia Natural Alcide d'Orbigny, Cindy Veizaga, explicó que la mayoría de las cuatro especies ausentes eran endémicas (propias de la región) y guardan una estrecha relación con los bosques de kewiñas (un árbol que también es endémico).

Dijo que, particularmente el pájaro conirrostro gigante se alimentaba de las cortezas de kewiñas.

Mencionó que los bosques de kewiñas y de vegetación nativa del Tunari son importantes para las aves, debido a que son utilizados como refugios, sitios de nidificación y alimentación, durante los meses de septiembre a diciembre. Es decir, durante el último siniestro, muchas de ellas estaban iniciando su ciclo reproductivo y la presencia de vegetación nativa era indispensable para este proceso.

No obstante, según Camacho los incendios suscitados en el parque Tunari afectaron a las kewiñas. “Cabe destacar que esta especie arbórea se encuentra en peligro de extinción, debido a que de manera sistemática se la ha talado y extraído para ser utilizada como leña, por lo tanto, los bosques que conforman han ido reduciéndose y fragmentándose a lo largo del tiempo, esto repercute en la fauna local”.

Agregó que el último incendio de magnitud redujo aún más la cobertura de estos bosques e incidirá en su recuperación.

EL CENSO

Durante el último monitoreo realizado por el Club Ornitológico, además, los expertos evidenciaron que la la presencia de aves disminuyó significativamente. Encontraron solo “algunos ejemplares de especies generalistas y comunes”.