Autoridades deben concretar acuerdos con transportistas y comerciantes
10 de diciembre de 2012 (21:22 h.)
Uno de los principales factores que hace insostenible el ritmo de la urbanidad en Cochabamba es el descontrol del parque automotor, cuya contaminación ha posicionado al departamento como el más contaminado del país, seguido de La Paz y Santa Cruz.
Según datos del Registro Único Automotor (RUA), sólo en Cercado, existen más de 150 mil vehículos, uno para cada ocho habitantes. “No puede ser que los vehículos continúen circulando en condiciones que contaminan mucho”, señala el experto Iracheta.
Una ciudad sostenible debe fundamentalmente reducir la circulación del parque automotor y priorizar la del peatón, según señala el coordinador del programa de Estudios Urbanos del Colegio Mexiquense, Alfonso Iracheta.
Tres acciones son básicas para concretar esta tarea, la primera recuperar las veredas, la segunda promover y dar la infraestructura necesaria para la circulación de bicicletas (la concejala María Isabel Caero impulsa un proyecto de este tipo), y finalmente reemplazar el transporte público “al menudeo” (taxi trufis, trufis y otros), por buses de mayor capacidad, como son los “buses rápidos”.
Y el punto de partida para estas tres tareas es crear acuerdos con los sectores directamente involucrados, es decir con los comerciantes, con los transportistas y las OTB. Una alternativa es que los barrios puedan liderar empresas de transporte público.
El experto manifiesta que más del 70 por ciento de la población se mueve en transporte público, la mitad de los viajes se los realiza a pie, y el restante 50 por ciento en transporte particular. Entonces priorizar los espacios peatonales y de transporte público masivos deben ser la prioridad.
Para que este trabajo sea ordenado y sostenido, los municipios que aportan a este caos urbano, es decir todos los que conforman el eje metropolitano, deben trabajar en un proyecto a largo plazo, de 10 a 30 años.
Según datos del Registro Único Automotor (RUA), sólo en Cercado, existen más de 150 mil vehículos, uno para cada ocho habitantes. “No puede ser que los vehículos continúen circulando en condiciones que contaminan mucho”, señala el experto Iracheta.
Una ciudad sostenible debe fundamentalmente reducir la circulación del parque automotor y priorizar la del peatón, según señala el coordinador del programa de Estudios Urbanos del Colegio Mexiquense, Alfonso Iracheta.
Tres acciones son básicas para concretar esta tarea, la primera recuperar las veredas, la segunda promover y dar la infraestructura necesaria para la circulación de bicicletas (la concejala María Isabel Caero impulsa un proyecto de este tipo), y finalmente reemplazar el transporte público “al menudeo” (taxi trufis, trufis y otros), por buses de mayor capacidad, como son los “buses rápidos”.
Y el punto de partida para estas tres tareas es crear acuerdos con los sectores directamente involucrados, es decir con los comerciantes, con los transportistas y las OTB. Una alternativa es que los barrios puedan liderar empresas de transporte público.
El experto manifiesta que más del 70 por ciento de la población se mueve en transporte público, la mitad de los viajes se los realiza a pie, y el restante 50 por ciento en transporte particular. Entonces priorizar los espacios peatonales y de transporte público masivos deben ser la prioridad.
Para que este trabajo sea ordenado y sostenido, los municipios que aportan a este caos urbano, es decir todos los que conforman el eje metropolitano, deben trabajar en un proyecto a largo plazo, de 10 a 30 años.