Asambleístas coinciden en necesidad de debatir sobre cannabis medicinal

Asambleístas departamentales de Cochabamba durante una sesión. DICO SOLÍS

Varias de las autoridades cochabambinas de oficialismo y oposición respaldan la posibilidad de uso del aceite cannábico para aliviar dolores en enfermedades crónicas.

Asambleístas departamentales de Cochabamba, tanto de oficialismo como de oposición, coinciden en criterios para el debate del tema del uso de la cannabis medicinal.

Existen pacientes que quieren sufrir menos, familias que les buscan aceite en el extranjero, médicos que prescriben y facilitan el producto desde el anonimato, colectivos que combaten ante la prohibición, autoridades que no avanzan en la regulación y un mercado subterráneo que crece día que pasa. Ese es el escenario en el que se desenvuelve el circuito de cannabis medicinal en Bolivia, uno de los pocos países de la región donde su uso sigue siendo penado por la ley.

El asambleísta del Movimiento Al Socialismo – Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) Juan Carlos Irahola resaltó que la ciencia avanza y que existen aportes de la cannabis medicinal. Dijo que se debe debatir el tema en el nivel legislativo.

“Creemos que Bolivia no podría estar exento, si no hay que debatir, hay que trabajarlo, hay que ver la normativa, hay que ver los centros, dónde se ha de producir, las autorizaciones, los registros y bajo qué tipo de receta médica debe de llegar a los pacientes”

La autoridad explicó que el tema depende de iniciativas que, por lo general, son impulsadas por algún sector de la ciudadanía.

“Si hay una demanda al respecto de que se estuviera tratando de poner sobre la mesa, hay que debatirlo, hay que deliberar (…). Es parte del trabajo que tenemos que hacer y es parte del debate mismo”.

También respaldó la posibilidad de impulsar el debate desde su cargo.

“Todo lo que haga bien a la sociedad, por supuesto que sí”.

El asambleísta de Fuerza Republicana Democrática Nacional (Súmate) Rodrigo Valdivia manifestó que el tema, a veces, es tabú y que existe desinformación.

Enfatizó que se debe diferencias en los usos, así como la hija de coca para uso tradicional.

“En este caso de la cannabis, realmente creo que en Bolivia estamos retrasados en muchos sentidos (…). Este es un tema del que todavía no se quiere hablar, tema que no está regulapo ni permitido”.

Expresó que, para el debate, se tiene que considerar lo que es el narcotráfico y lo que hace referencia al uso para la salud.

“Yo diría que ya hay bastante información en el mundo. Ya ha sido incluso aceptada por la ONU el uso del cannabis como uso medicinal, varios países en el mundo ya lo están aceptando”.

Lamentó que al existir un mercado negro en el que se manejan familiares y pacientes de enfermedades crónicas, “es un mercado de mala calidad”, donde puede haber engaño en desmedro de la salud.

“Yo sí estoy a favor de que se debata el tema, de que se abra, de que se tenga que hablar, pero considerando siempre el uso medicinal de este aceite (…). Esto es algo que nacionalmente se tiene que debatir seguramente en la Cámara de Diputados y Senadores. Se necesitarán muchos informes técnicos seguramente y es algo en lo que el Ministro de Salud tiene que trabajar y emitir los informes correspondientes en el tema de salud y medicina respecto al aceite de cannabis”.

Mientras, el asambleísta del mismo frente político Pedro Badrán expresó que este tema se maneja de una manera muy conservadora, y ligada a estereotipos y a estigmas.

“Pero, a pesar de los estigmas, prejuicios que se tienen, hay una cantidad importante de gente que debe recurrir al mercado negro para poder acceder al aceite del CBD; este componente es muy bueno como analgésico para calmar el dolor, y la gente que sufre de fibromialgia, de cáncer, de afecciones que generan dolores muy intensos insoportables, buscan estas medicinas”.

Acotó que los estudios también son muchos. El asambleísta se considera un promotor de la despenalización de la investigación científica.

“Nos estamos aproximando a un mundo donde las drogas simplemente van a ser regularizadas por el Estado (…). Es muy importante tratar de ver este problema con otros ojos, no como un problema de seguridad de Estado, sino como un problema de salud pública”.

Por su lado, el asambleísta Sergio de la Zerda, del MAS-IPSP, expresó que este es un tema delicado y que, por ello, debe ser discutido de manera muy seria por el conjunto de la sociedad, a la cabeza de especialistas en sanidad y también en materia de lucha contra el narcotráfico.

“Se deben sopesar a cabalidad los pros y contras del uso corriente de esta planta, en base a criterios técnicos”.

Acotó que espera que sean los expertos, quienes retomen la consideración del tema a partir de puntos de vista sustentados en estudios serios.