Alistan la inauguración del primero de dos “autocovid” para la Llajta
Está ubicado en la avenida Juan de la Rosa. Ofrecerá todas las pruebas disponibles en el mercado y los resultados serán entregados de manera digital, en máximo 24 horas.
Cochabamba tendrá dos “autocovid”. El primero está próximo a abrirse en la avenida Juan de la Rosa, entre Alandia y Lola Taborga.
Desde Santa Cruz, el director general de una de las empresas vinculadas a este emprendimiento, Terbol, Juan José Landívar, informó que solo resta la validación del Servicio Departamental de Salud (SEDES) de Cochabamba para la inauguración.
Explicó que tomó al menos tres meses montar la infraestructura donde la población podrá hacerse una prueba COVID sin necesidad de descender de su vehículo.
Detalló que en el primer “autocovid” de Cochabamba habilitaron “tres bocas de operación”, donde los motorizados de los clientes parquearán.
Los profesionales que estarán en ese espacio ofrecerán todas las pruebas disponibles en el mercado para detectar coronavirus, como las de quimioluminiscencia, PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa, por su traducción del inglés), rápidas y Elisa, entre otras. Los precios serán accesibles.
Lo más destacable es que, en alianza con la tecnología, el “autocovid” enviará los resultados a los celulares, esto significa que las personas ya no deberán retornar a ese establecimiento. “Existe una plataforma del laboratorio para compartir esa información”, remarcó Landívar.
Acotó que la espera será de máximo 24 horas.
Landívar señaló que, de forma paralela, están trabajando en un nuevo proyecto para la implementación de un segundo “autocovid” en otro punto de Cochabamba.
ANTECEDENTES
En primer espacio de este tipo en el país fue inaugurado en septiembre de 2020 en Santa Cruz. Actualmente, la experiencia es exitosa en esa ciudad oriental porque se realizan hasta 600 pruebas diarias.
En ese departamento ya hay tres establecimientos de ese tipo implementados por Terbol y Biocenter.
En criterio de Landívar, la demanda en el “autocovid” es elevada porque ofrece un proceso más seguro respecto al servicio laboratorial convencional. Considerando que la gente no tiene que descender de su movilidad ni hacer fila cerca de posibles positivos COVID-19, no hay riesgo de contagio. “Esto es ideal para las personas mayores”.
Este modelo de testeo se estableció en casi todos los países del mundo.