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  • Diario Digital | lunes, 25 de octubre de 2021
  • Actualizado 22:32

Alejandra y Nelsy son la primera generación de maestras sordas

Estudiaron en la Escuela Superior de Formación de Maestros Manuel Ascencio Villarroel, de Paracaya. Hay otras ocho personas con discapacidad que están en proceso de convertirse en profesores.
Nelsy Bautista y Alejandra Villarroel, las dos maestras sordas, junto al director de la institución, Flaviano Claros. CortesÍa de Foto y Video Digital X-tra Color
Nelsy Bautista y Alejandra Villarroel, las dos maestras sordas, junto al director de la institución, Flaviano Claros. CortesÍa X-tra Color
Alejandra y Nelsy son la primera generación de maestras sordas

Alejandra Villarroel Vidal y Nelsy Bautista Salazar son personas con discapacidad auditiva del Valle Alto de Cochabamba que se convirtieron en maestras.

La hazaña de ambas marcó un hito para esa región del departamento, porque se constituyen en la primera generación de educadoras sordas. Hay una experiencia previa en la Escuela Superiores de Maestros Simón Rodríguez.

Con solo 24 y 25 años, respectivamente, recibirán sus títulos como profesoras de Nivel Inicial el 16 de diciembre, luego de superar todo tipo de barreras en su proceso formativo inclusivo.

Su historia de superación ocurrió en la Escuela Superior de Formación de Maestros Manuel Ascencio Villarroel, en Paracaya, a más de 50 kilómetros de la ciudad de Cochabamba.

Durante cinco años, ambas concurrieron a ese establecimiento con el sueño de ser profesionales. La ilusión les costó más que al resto de sus colegas, porque ellas tienen una gran desventaja, no escuchan, se comunican a través del lenguaje de señas.

Por diversas circunstancias de la vida, ambas sufren esa discapacidad, pero esa no es su única limitación, tienen otras más: nulas posibilidades económicas, procedencia rural y poco respaldo familiar (en uno de los casos).

Todos esos obstáculos juntos pudieron constituirse en la mejor excusa para desertar, pero ellas supieron convertirlos en oportunidades.

Durante su proceso de formación profesional, la intervención de intérpretes, que les traducían las clases, fue fundamental.

DETALLES

El director general de la Escuela Superior de Formación de Maestros Manuel Ascencio Villarroel, Flaviano Claros, contó que instauraron la educación inclusiva en 2015, cuando lanzaron la convocatoria para formar maestros con “capacidades diferentes”.

Al principio, se presentaron múltiples problemas con las aspirantes sordas. “Los colegas (docentes) se quejaban y decían: ‘¿Qué vamos a hacer ahora?, no nos entienden’. Yo les dije que tenían que asumir las responsabilidades porque son profesionales”.

No obstante, el sindicato de profesores intervino y pidió soluciones. El Director tuvo que acudir hasta el Ministerio de Educación, en La Paz, instancia que le dijo que era un “problema interno” y él debía solucionarlo.

La autoridad analizó el techo presupuestario de la institución y encontró ítems con acefalías, entonces sugirió la contratación de docentes intérpretes para que acompañen a las personas sordas en su proceso de formación.

CANTIDAD

Actualmente, la Escuela Superior de Formación de Maestros Manuel Ascencio Villarroel forma maestros para nivel inicial y nivel primario, en ambos cuenta con tres intérpretes.

Las dos maestras egresadas estaban en la misma carrera, nivel inicial, así que tenían su propia docente intérprete.

A lo largo de su carrera, Alejandra y Nelsy y tuvieron dos intérpretes, pero la primera “se acobardó” porque, según el Director, era una gran responsabilidad, ya que debía acompañar “todo el tiempo a las estudiantes, en el aula, en sus trabajos, prácticamente era como su tutor”.

PROYECCIÓN

Si bien Alejandra y Nelsy ya son profesionales, ahora les toca enfrentar un nuevo reto, su inserción laboral.

“¿Ahora dónde trabajarán?”, se preguntó el Director y dijo que es una cuestionante que la compartieron con el Ministerio de Educación. Las autoridades nacionales aseveraron que ellas irán a escuelas de educación especial para enseñar en lengua de señas a niños que tienen la misma discapacidad.

Para tener oportunidad respecto a otros colegas, los títulos profesionales de ambas serán diferentes, tendrá la inscripción “maestras en formación inicial y con discapacidad”, esto, según el Director, las habilitará para que trabajen en cualquier establecimiento del país.

El Director dijo que Alejandra y Nelsy son la primera promoción con discapacidad “formal” del país.

“Es un placer tener a este tipo de personas en la institución”, aseveró.

SITUACIÓN

La Escuela Superior de Formación de Maestros Manuel Ascencio Villarroel tiene al menos ocho personas con discapacidad que actualmente estudian para ser maestros.

La convocatoria está abierta para la gestión venidera

Un no vidente obtiene título profesional en la Católica

LA PAZ/OXÍGENO Yerson Martín Fernández se convirtió en el primer profesional no vidente en los 27 años de existencia de la Unidad Académica Campesina (UAC) de Carmen Pampa, de la Universidad Católica Boliviana (UCB).

Según informó Página Siete, Fernández se tituló en la modalidad de proyecto de grado de la carrera de Ciencias de la Educación.

Originario de Trinidad Pampa, cantón del municipio de Coripata, de la provincia Nor Yungas de La Paz, el nuevo profesional presentó ante el tribunal el proyecto de grado titulado: “Implementación de una cartilla pedagógica para el aprendizaje de la lecto-escritura del sistema braille en personas con discapacidad visual del municipio de Coroico”.

Para la elaboración del proyecto de grado, el estudiante del norte del departamento paceño recibió ayuda de la institución católica Caritas Coroico, a través del programa Mundo Inclusivo.

La carrera de Ciencias de la Educación y Educación Parvularia de la UAC Carmen Pampa realizó un conjunto de adaptaciones metodológicas acordes a la formación del joven no vidente durante sus cuatro años de estudios.