Alcalde dice que se irán funcionarios huelguistas y desleales del CIU

A dos años y medio de gestión, el alcalde Gonzalo Terceros dijo que no seguirá pagando facturas políticas y despedirá a los funcionarios que designó y “le deben el cargo a Ciudadanos Unidos y no cumplen con su trabajo adecuadamente”.

Autorizó, también, a los oficiales mayores y subalcaldes proceder de igual forma si identifican que algún trabajador no cumple con sus funciones y perjudica la gestión.

“Si falla una Unidad, el director se a va ir porque a partir de ahora es su responsabilidad, no hay más excusas”, añadió Terceros.

Mientras que el Sindicato de Obras Públicas que, el sábado, levantó la huelga de hambre y mantiene el paro, condicionó el retorno a las actividades con la estabilidad laboral de los afiliados al Sindicato y la contratación de otros 30 eventuales antiguos.

Hasta anoche, los dirigentes de Obras Públicas continuaban negociando con el representante de la Alcaldía, Rolando Morales, y el director departamental del Trabajo, Alberto Ovando.

Sin embargo, el secretario de Conflictos del Sindicato, Hugo Nogales, dijo que hoy podrían levantar el paro indefinido si la Alcaldía aceptaba las condiciones del acuerdo, principalmente, mantener a los trabajadores de planta como también a los de las microempresas.

Por su parte, el Alcalde manifestó su descontento con algunos de los funcionarios de la agrupación Ciudadanos Unidos, que ingresaron a trabajar el 2005.

“La gente que entró a trabajar conmigo tiene que ser un ejemplo, pero con mucha pena hemos notado que algunos funcionarios, que son los últimos en llegar y los primeros en irse, son indisciplinados, negligentes y, para colmo, han participado de la huelga de hambre”, dijo Terceros, quien aseguró que hoy se emitirán los primeros memorándumes de retiro.

Sin embargo, el discurso de Terceros parecía una advertencia hacia los trabajadores, porque no precisó cuántos serían despedidos, con cuántas microempresas rescindieron contratos, cuántos obreros eventuales se contrataron.

“No va ser una masacre, no esperen ver tanta sangre en el río; felizmente, son pocos que instigan a los demás. Que no se entienda como una actitud de revanchismo”, indicó.