El Alcalde de Colcapirhua responsabiliza a otros municipios por las inundaciones
04 de diciembre de 2009 (20:34 h.)
El alcalde de Colcapirhua, Wílliam Quevedo, informó que se realizaron trabajos de limpieza y dragado en las torrenteras y responsabilizó de la riada que afectó al municipio a sus similares de Tiquipaya, Quillacollo y Cercado.
Quevedo señaló que el río Chijlahuiri colapsó por la avenida Blanco Galindo y sus aguas rebalsaron inundando a la población a causa de basura y gigantes troncos que llegaron desde Tiquipaya.
El desborde se produjo en el kilómetro nueve y medio, por el puente Chijlahuiri a causa del taponamiento del cauce del río por enormes troncos y basura. Ayer la maquinaria pesada del municipio continuaba lidiando con uno que impedía el normal curso del río y amenazando con nuevos desbordes. “Todos los años pasa lo mismo porque los demás municipios usan de basurero las torrenteras”, explicó Quevedo.
La autoridad municipal señaló que cuando hacen apertura de vías los municipios de Quillacollo y Tiquipaya llevan las raíces a los ríos taponando los puentes. La víspera los primeros barrios perjudicados por el rebalse fueron Villa Rosedal y Barrio Paraíso y luego la zona Norte, central y Sur de Colcapirhua.
Zona de
desastre
Quevedo informó que solicitarán apoyo al Concejo Municipal y la Prefectura Departamental, la declaratoria de zona de desastre para recibir mayor apoyo.
El responsable de la Prefectura, Fernando Fernández, informó que se vienen realizando las acciones de emergencia en la zona con el apoyo de maquinaria y especialmente 20 bombas para lograr sacar el agua de los domicilios pero responsabilizó a las alcaldías de Tiquipaya y Colcapirhua por no realizar las acciones de prevención en las cuencas y torrenteras porque cuentan con equipo pesado y recursos necesario “es parte de sus funciones y no lo están haciendo bien”, informó Fernández.
Comerciantes pierden
su mercadería
Cerca de 200 comerciantes del mercado de Colcapirhua fueron damnificados por las inundaciones en el municipio. La mayoría intentó rescatar su mercadería, pero la fuerza y el nivel del agua que convirtió a la avenida Blanco Galindo en un turbio río les impidió llegar a sus puestos de venta. El mercado quedó cubierto de mazamorra lo mismo que los artículos de consumo. Las vendedoras realizaron la limpieza con todos los instrumentos posibles con escobas, trapeadores, palas, azadones y otros.
Las comerciantes que más pérdida sufrieron fueron las del sector de condimentos y abarrotes que perdieron todo su capital porque el agua y el lodo arruinó los ajíes, esencias, harina y cereales dispuestos para la venta.
“Sólo contamos con ayuda de los intendentes”, señaló una de las vendedoras del sector de condimentos que cuantificó su pérdida en la suma de Bs 1.500. Las comerciantes reclamaron la ausencia de las autoridades y concejales que sólo les visitan en épocas de campañas electorales y no cuando se presentan desastres como el de ayer.
No sólo se arruinaron productos, la guardería del mercado de Colcapirhua también fue perjudicada por la inundación. Los colchones, muebles y alimentos de los niños fueron arruinados por la lluvia de ayer.
Los damnificados exigen ayuda de las autoridades porque consideran que es su responsabilidad implementar acciones de prevención en el mantenimiento adecuado de las cuencas y torrenteras. “No es la primera vez que pasa, lo mismo sucede año tras año”, reclamaron los lugareños de Colcapirhua.
Quevedo señaló que el río Chijlahuiri colapsó por la avenida Blanco Galindo y sus aguas rebalsaron inundando a la población a causa de basura y gigantes troncos que llegaron desde Tiquipaya.
El desborde se produjo en el kilómetro nueve y medio, por el puente Chijlahuiri a causa del taponamiento del cauce del río por enormes troncos y basura. Ayer la maquinaria pesada del municipio continuaba lidiando con uno que impedía el normal curso del río y amenazando con nuevos desbordes. “Todos los años pasa lo mismo porque los demás municipios usan de basurero las torrenteras”, explicó Quevedo.
La autoridad municipal señaló que cuando hacen apertura de vías los municipios de Quillacollo y Tiquipaya llevan las raíces a los ríos taponando los puentes. La víspera los primeros barrios perjudicados por el rebalse fueron Villa Rosedal y Barrio Paraíso y luego la zona Norte, central y Sur de Colcapirhua.
Zona de
desastre
Quevedo informó que solicitarán apoyo al Concejo Municipal y la Prefectura Departamental, la declaratoria de zona de desastre para recibir mayor apoyo.
El responsable de la Prefectura, Fernando Fernández, informó que se vienen realizando las acciones de emergencia en la zona con el apoyo de maquinaria y especialmente 20 bombas para lograr sacar el agua de los domicilios pero responsabilizó a las alcaldías de Tiquipaya y Colcapirhua por no realizar las acciones de prevención en las cuencas y torrenteras porque cuentan con equipo pesado y recursos necesario “es parte de sus funciones y no lo están haciendo bien”, informó Fernández.
Comerciantes pierden
su mercadería
Cerca de 200 comerciantes del mercado de Colcapirhua fueron damnificados por las inundaciones en el municipio. La mayoría intentó rescatar su mercadería, pero la fuerza y el nivel del agua que convirtió a la avenida Blanco Galindo en un turbio río les impidió llegar a sus puestos de venta. El mercado quedó cubierto de mazamorra lo mismo que los artículos de consumo. Las vendedoras realizaron la limpieza con todos los instrumentos posibles con escobas, trapeadores, palas, azadones y otros.
Las comerciantes que más pérdida sufrieron fueron las del sector de condimentos y abarrotes que perdieron todo su capital porque el agua y el lodo arruinó los ajíes, esencias, harina y cereales dispuestos para la venta.
“Sólo contamos con ayuda de los intendentes”, señaló una de las vendedoras del sector de condimentos que cuantificó su pérdida en la suma de Bs 1.500. Las comerciantes reclamaron la ausencia de las autoridades y concejales que sólo les visitan en épocas de campañas electorales y no cuando se presentan desastres como el de ayer.
No sólo se arruinaron productos, la guardería del mercado de Colcapirhua también fue perjudicada por la inundación. Los colchones, muebles y alimentos de los niños fueron arruinados por la lluvia de ayer.
Los damnificados exigen ayuda de las autoridades porque consideran que es su responsabilidad implementar acciones de prevención en el mantenimiento adecuado de las cuencas y torrenteras. “No es la primera vez que pasa, lo mismo sucede año tras año”, reclamaron los lugareños de Colcapirhua.