Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 21 de enero de 2022
  • Actualizado 05:17

50% de eventos se suspende y hay reservas hasta diciembre

Las bodas y 15 años son las fiestas que más movimiento económico generan al rubro. Cochabamba es el segundo departamento del país que más salones aglutina.
Un salón de eventos ubicado en la avenida d'Orbigny está con las puertas cerradas. DICO SOLÍS
Un salón de eventos ubicado en la avenida d'Orbigny está con las puertas cerradas. DICO SOLÍS
50% de eventos se suspende y hay reservas hasta diciembre

La cuarta ola de coronavirus pone en jaque a los salones de eventos de Cochabamba: el 50% de fiestas se suspendió y, si bien algunos predios tienen reservas hasta diciembre, hay incertidumbre.

El 2022, por ser año par, es elegido por muchas parejas para contraer nupcias. Esto elevó la demanda de espacios en la mayoría de centros de eventos del departamento. Algunos de estos establecimientos estaban reservados hasta diciembre de este año y muchos tenían la agenda copada este mes.

No obstante, debido al repunte de infecciones con coronavirus en esta cuarta ola, hay incertidumbre por la ejecución de las futuras fiestas y afectación en la que deben cumplirse este mes.

Del 100% de fiestas programadas para enero de 2022, al menos la mitad se suspendió, debido a las últimas restricciones municipales. Los eventos próximos, en criterio de Torrico, “están en suspenso”, todo depende de las determinaciones del Comité de Operaciones de Emergencia Departamental (COED).

El presidente de la Cámara de Empresas y Servicios para Eventos Cochabamba (Caeseco), Juan Carlos Torrico, dijo que el pasado fin de semana “fue desastroso” para el sector, debido a que la información municipal respecto a las restricciones fue “muy ambigua”. “Por esta pequeña mala información ha habido varias cancelaciones”.

El perjuicio no solo fue para los propietarios de los salones, también para los clientes, debido a que tenían “las flores ya cortadas e insumos comprados”. Inclusive, algunos familiares del exterior e interior que estaban en camino hacia la recepción social.

Eran fiestas que se programaron hasta con seis meses de anticipación, sobre todo bodas y 15 años, que son los dos tipos de eventos que más mueven económicamente el sector.

SITUACIÓN

Torrico contó que, como la pandemia también llegó en año par, ya había muchas celebraciones a la espera de realizarse en algunos de los más de 200 locales formales que hay en Cochabamba.

Hay más de mil empresas que son parte de la Cámara de Empresas y Servicios para Bolivia (Caesebol). Santa Cruz aglutina a la mayoría, al menos 300; en segundo lugar está Cochabamba, con algo más de 220 y el resto están en La Paz, Oruro, Tarija y Sucre.

Esto significa que este rubro, en Cochabamba, es el segundo más afectado del país, debido a esta cuarta ola de COVID.

Indirectamente, al menos 80 personas están interrelacionadas en cada evento, desde decoradores, meseros, hasta cuidadores de autos. Todos forman parte del círculo económico.

PROTOCOLO

La petición del sector es que les avalen las celebraciones, limitando horarios y con un aforo de 40% en salones cerrados, y 60% en abiertos. Esto les permitirá percibir ingresos económicos para cubrir deudas bancarias o compromisos con los empleados.

Torrico dijo que tienen un protocolo elaborado en coordinación con la Alcaldía, Gobernación, Servicio Departamental de Salud (SEDES) y propietarios de salones de eventos. “Han sido horas y horas para que esto sea realidad”.

El documento establece parámetros sobre distanciamiento entre invitados, señalética, puntos de ingreso y salida, área para dejar los barbijos, entre otros elementos.

Además, según Torrico, a diferencia de la época en la que no había COVID-19, ahora las celebraciones se realizan con menor número de asistentes, máximo 100. Antes, convocaban hasta 700 invitados. “Aun así, la gente se ha sentido realizada, porque pudo realizar su evento”.