Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 05 de diciembre de 2021
  • Actualizado 15:39

15 aves que se salvaron del gran incendio en Alalay son rehabilitadas y volverán a su hábitat

El fuego afectó a una variedad de especies, como las garzas, patos, aves, pichones, flamencos, cuy, víboras y serpientes. Muchos de estos animales no pudieron ser salvados y quedaron calcinados.

Aves afectadas por el incendio en el laguna Alalay. DICO SOLÍS
Aves afectadas por el incendio en el laguna Alalay. DICO SOLÍS
15 aves que se salvaron del gran incendio en Alalay son rehabilitadas y volverán a su hábitat

Quince aves (14 garzas y 1 yanavico) fueron rescatadas por personal del Centro de Atención  Derivación de Fauna Silvestre de la Alcaldía de Cochabamba, tras el incendio en la laguna Alalay que arrasó con más de 35 hectáreas afectadas gravemente por el fuego, a fines de octubre.

Ahora, estas se encuentran en rehabilitación y serán reinsertadas en su hábitat natural en las próximas semanas.

“Al ser pichones, se los está alimentando y monitoreando de manera diaria. La alimentación contiene suplementos ricos en vitamina para que los animales continúen con su proceso de crecimiento. Planificamos devolverlos a la laguna en lugares que no hayan sido afectados por el incendio”, informó el responsable del Centro de Atención y Derivación de Fauna Silvestre, Dennis Coux.

Indicó que el incendio afectó una variedad de especies como garzas, patos, aves, pichones, flamencos, cuy, víboras y serpientes. Muchos de estos animales no pudieron ser salvados. Se encontró una gran cantidad de animales calcinados junto a sus nidos.

El centro se habilitó, a finales de 2011, por la necesidad de atender animales que fueron rescatados del tráfico de fauna silvestre. Es financiado por la Alcaldía y tiene capacidad de albergar un aproximado de 80 animales silvestres. De momento, son 67 animales, entre aves, mamíferos y reptiles, los que ocupan ese espacio.

Los seres vivos que llegan al albergue son rescatados o entregados de manera voluntaria.  A su ingreso, cumplen un protocolo que consiste en una revisión a cargo del veterinario, luego son estabilizados y, en algunos casos, pasan un tiempo de cuarentena hasta que se encuentren en óptimas condiciones para ser reubicados.

Lo primordial para la reinserción del animal a su hábitat es que las características ambientales sean adecuadas y similares a las de su origen. El tiempo de reintegración varía según el animal y el tiempo que el mismo necesite para ese propósito.

”Muchos llegan con heridas, problemas bacterianos, laceraciones y otros problemas que necesitan ser tratados antes de poder pensar en su reinserción. Tenemos que buscar que el animal se encuentre en óptimas condiciones para decir que es apto de volver a su hábitat”, concluyó.