Opinión Bolivia Cochabamba

  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

DE VALLES, CONO SUR Y TRÓPICO

10 municipios de Cochabamba son piscicultores; existe sobreoferta

El consumo recomendado de pescado al año por personas es de 12 kilogramos. En Bolivia, se alcanza solo 2.61 kilos en promedio.
Actividad pesquera en Cochabamba. / ARCHIVO
Actividad pesquera en Cochabamba. / ARCHIVO
10 municipios de Cochabamba son piscicultores; existe sobreoferta

Tambaquí, trucha, pejerrey, platinchos, carpas, dorados y sábalos son solo parte de la oferta de carne de pescado que se produce en Cochabamba.

10 municipios de Valles, Cono Sur y el Trópico del departamento son piscicultores: Villa Tunari, Shinahota, Chimoré, Puerto Villarroel, Entre Ríos, Vacas, Arbieto, Colomi, Sacaba y Tiquipaya.

La producción genera sobreoferta, considerando que en Cochabamba no existe la costumbre de consumo de este tipo de carne.

El responsable de Programa de Fomento y Desarrollo Pesquero y Pecuario de la Gobernación, Marco Antonio Barrientos, informó en el programa Voces de la Llajta que el desarrollo pesquero es un tema nuevo que se va desarrollando.

Dijo que la región del Trópico es la que ha estado tomando la delantera en el campo de la piscicultura.

“En los mercados, se nota que el tambaquí va incrementando, incluso más que el sábalo que antes se comercializaba más”.

En el sector de El Arco, avenida Petrolera, zona habitual de venta de pescado, lo que más se comercializa en la actualidad es el tambaquí. Barrientos informó que el sábalo de Villazón y Argentina disminuyó.

“La gente busca más lo nuestro, porque ha gustado al cochabambino”.

Describió que realizaron ya unas 215 capacitaciones para fomentar la producción incluso a nivel de institutos y colegios para el desarrollo de la actividad pesquera nivel familiar, como en la región Valles con la trucha, el pejerrey y las carpas.

LAS CONDICIONES Explicó que se realizan evaluaciones de las condiciones que reúne cada zona, según las características del agua o temas climáticos.

Como ejemplo, la trucha se adapta más a zonas frías, a las zonas de altura. Sacaba, Colomi y Vacas reúnen ciertas condiciones.

Por su lado, la carpa no requiere tanto de esa variación de temperatura, y puede adaptarse a condiciones más amplias.

SOBREOFERTA Barrientos describe que con la actual producción piscícola “estamos llenando los mercados”. Exhortó a la población a ir adquiriendo ese hábito de consumo.

“En este caso, lo que tenemos en Cochabamba es una sobreoferta de carne de pescado, porque el cochabambino no tiene la costumbre de consumo”.

Dijo que algunos piscicultores optan por llevar su producto a otros departamentos, como La Paz y Oruro; además, ven en Sucre un mercado que se ha abierto recientemente.

“Pero, se está dando un problema. Estamos ofertando mucho y están bajando los precios y no justifica, a veces, la producción; los costos de producción alimento se han incremento y estamos produciendo más; pero, no está justificando”, lamentó.

EL CONSUMO En Cochabamba y otros departamentos no existe la costumbre de consumir esta carne.

“La cantidad que consumimos a nivel nacional es mínima en comparación con otros contextos”, sostuvo Barrientos.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), se recomienda consumir 12 kilos de pescado por habitante cada año.

El consumo per cápita de pescado en Latinoamérica es de 9.9 kilogramos por habitante al año. En Norteamérica es 21.7; en la Unión Europea, 22.1; en China, 34.2; en Oceanía, 25.2; y en África, 10.8.

En Bolivia se consume en promedio solo 2.61 kilos de pescado por habitante por año.

Barrientos manifestó que el consumo se limita, prácticamente, a los meses de marzo y abril, época de Semana Santa. “Pero, de ahí en más, la gente no consume, es muy limitado”.

LA VEDA El término de veda hace referencia a la época en la que los peces entran en el ciclo de reproducción, cuando se restringe la actividad de la pesca.

El Responsable de Programa de Fomento y Desarrollo Pesquero y Pecuario manifestó que la veda en la región Valles inició el 4 de septiembre y la prohibición de pesca se extiende hasta el 1 de marzo de 2024.

En el Trópico, se declaró la veda el 15 de septiembre y estaría vigente hasta enero del próximo año.

“Estamos realizando los controles. Hay especies de pescado que no se pueden comercializar en esta época, como las especies de río, de escama. Es por el bien del medio ambiente y las para conservar las especies que tenemos”.

Enfatizó que, durante la veda, no se deben comercializar en los Valles: trucha, pejerrey, platinchos y las carpas; y en el Trópico: dorados y sábalos, principalmente.