Plantean otro Hospital del Niño ante deterioro de actual construcción
Transcurrieron cuatro años desde que las obras del Hospital del Niño Manuel Ascencio Villarroel fueron suspendidas. Después de todo este tiempo, recién el 27 de mayo de 2013, empezó la auditoría que determinará si se da continuidad o se opta por la demolición de la construcción observada por deficiencias en la infraestructura.
La espera ha sido muy larga, las respuestas poco claras, las autoridades municipales no supieron informar oportunamente, y el tiempo transcurrió. Hoy existen contradicciones sobre el plazo que llevará concluir la auditoría.
Ante esta situación y la necesidad de contar pronto con un hospital que acoja a los niños es que, la directora del hospital, Rosalía Sejas, decidió apostar por otro proyecto en beneficio de los niños. Anunció la construcción de otro hospital en la avenida Oquendo, con una infraestructura que contempla ambientes para la internación de al menos 300 pacientes.
LA AUDITORÍA A la fecha, el plazo para la entrega del informe de auditoría, es incierto. A fines de mayo, desde la Alcaldía, se anunció que este proceso debía concluir en julio (dos meses), pero hasta ahora no existen avances, mas al contrario, los profesionales encargados de este trabajo aseguraron que la entrega de las conclusiones será en noviembre.
La vocera de la Alcaldía, Elba Morales, informó que el departamento de Auditoría Interna del municipio estableció un plazo de 180 días, que corre desde el 27 de mayo.
Por su parte, la directora del pediátrico Manuel Ascencio Villarroel, Rosalía Sejas, se respalda en la primera información ofrecida por la Alcaldía en una reunión de directorio. Ahí se precisó que el plazo vence en dos meses (julio). Se mostró preocupada porque hasta la fecha ningún profesional ingresó a la obra (desde el 27 de mayo) para verificar las condiciones en que se encuentra.
“Estamos a menos de un mes de la entrega (de la auditoría). Nos han pedido esperar el informe”, señaló.
Al respecto, la representante de la Alcaldía Elba Morales explicó que existe un equipo de profesionales que trabaja en esta auditoría que se encuentra en fase de ejecución.
“Se está recibiendo colaboración del Colegio de Arquitectos, la Universidad del Valle y la Organización Panamericana de Salud. Están participando con sus profesionales”, explicó.
Ante la pregunta de por qué ningún profesional ingresó a verificar el estado de la obra, Morales dijo que existe un informe preliminar de la situación en el cual se basaron para decidir la suspensión de los trabajos. Se hicieron las pruebas que evidenciaron las fallas estructurales.
“Este informe es la base del trabajo de los técnicos, que no necesariamente en estos momentos requieren ir al lugar. En función a los avances se van a requerir los profesionales de las instituciones que nos están colaborando”, agregó.
Morales dijo también que se ha considerado pertinente este tiempo de espera porque se requieren pruebas de laboratorio. Sin embargo, por los avances que se tienen en la auditoría, no se descarta que pueda entregarse el informe técnico en la mitad del tiempo previsto (90 días).
La directora del Hospital del Niño, Rosalía Sejas, explicó el plan B para que Cochabamba cuente con un lugar de atención médica. Este fue el diálogo con este diario.
P: ¿En qué consiste este nuevo proyecto que se impulsa desde la Dirección del Hospital del Niño?
R: Hemos inscrito en el POA (Plan Operativo Anual) un proyecto a diseño final de hospital con 300 camas de internación tomando en cuenta que la actual infraestructura que se estaba construyendo, que hoy está paralizada y a medias, no contempla ni una sola cama. Fue pensado (el proyecto paralizado) en favor de algunos sectores, menos de los niños y su atención.
P: ¿Es posible ejecutarlo inmediatamente?
R: Estamos en proceso de elaborar el plano del hospital que está pensado en la avenida Oquendo, donde se encuentra la sede de las personas de la tercera edad. Tendrá 20 especialidades y cumplirá funciones como un hospital de tercer nivel. Incluso se dará docencia. Tenemos un presupuesto de medio millón de bolivianos para el proyecto. Una vez que lo tengamos (concluido el proyecto) pediremos apoyo para financiar su ejecución.
P: ¿Qué beneficios traerá esta nueva obra?
R: La maternidad podrá crecer y la construcción, que ahora está paralizada, podrá beneficiar al hospital Viedma que también requiere espacio. Así resolvemos el problema del Complejo Hospitalario y pediatría tendría una nueva construcción.
P: ¿Qué pasa con la otra construcción?
R: Ahí está previsto solamente incrementar el espacio para equipamiento, quirófanos y personal. El proyecto fue inscrito como “Hospital Quirúrgico Pediátrico”, es decir, sólo para cirugías. Cuando se diseñó no se pensó en que estas personas requerían una internación posterior.
Datos.
Construcción
La obra está a medio construir desde el 2009, cuando concluyó la primera fase. La segunda etapa contempla la obra fina, equipamiento e instalaciones eléctricas, entre otras.
Gobernación
Es la encargada de la administración de los hospitales y debe atender las recomendaciones del informe de auditoría para retomar este proyecto considerando que desde enero de este año, la Gobernación es responsable de los centros médicos.
Edificio
Contemplaba ambientes administrativos, seis consultorios externos, farmacia, dormitorios para médicos de turno, de emergencia, vestuarios, áreas de cubículos de emergencia y quirófanos.
Realidad
El 37.5 por ciento de la población es infantil, es decir cerca de 800 mil menores de 15 años. Se calcula que por cada mil niños, uno se interna por lo que el número de camas debiera ser de 800 en el departamento y al menos 500 en el hospital público. Actualmente sólo hay 97 camas.
Las observaciones al proyecto
* A pesar de su condición actual, la estructura no presenta daños. Las lozas tienen algunos hongos producto de la humedad, pero es un problema de menor importancia, según expertos.
* En el proyecto, los quirófanos tenían ventanas y no había instalación de oxígeno, aire comprimido o aspiración que son los requisitos mínimos para estos ambientes.
* La grada de servicio no tiene el ancho previsto en las normas de construcción que es de 1.50 metros. Es de un metro.
* El ascensor no llega hasta el helipuerto porque la altura de la caja no corresponde. Debiera tener una altura de tres metros, pero sólo es de dos.
* En la torre aledaña se construyó las dependencias para servicios (área administrativa y auditorio), pero cada piso no supera los dos metros cuando los otros ambientes son entre 2.50 y tres metros. No hay oficinas de la dirección.
* La distribución de los ambientes contemplaba abajo el área de emergencia y en el segundo piso el laboratorio y terapia intensiva. En medio estaba previsto habilitar la cocina y comedor.
“Los cochabambinos tenemos una deuda social con el niño enfermo y hay que saldarla”
La obra se ejecutó en la gestión de Alberto Corrales, que dirigía el Hospital del Niño.
El objetivo era cubrir las necesidades de salud de los niños.
Actualmente, el Hospital del Niño funciona en la infraestructura del Maternológico Germán Urquidi. Allí está la maternidad y neonatos (recién nacidos, hasta el mes de vida) en ambientes que han colapsado por falta de espacio. Para el exdirector del hospital, la suspensión de la obra actual se debió a decisiones políticas incorrectas, toda vez que se contaba con el presupuesto (10 millones de bolivianos).
“Cuando regresé de vacación me enteré de la suspensión de la obra por fallas estructurales y con un gran escándalo se dijo que había fisuras importantes. No tengo el reporte escrito como debería haber tenido en ese momento. Se han basado en dichos y se me endilgó que fui el autor de ello, pero no soy ingeniero”, señaló.
Dijo también que haciendo seguimiento de la obra pudo evidenciar que la plataforma del helipuerto tuvo una caída aproximada de 10 centímetros, pero esto no debió significar una postergación de una obra tan importante para la región por tanto tiempo.
“Los cochabambinos tenemos una deuda social con el niño enfermo. En emergencia hay falta de espacio y las cirugías se postergan entre dos y cuatro meses. Es un peregrinaje para los padres y con el nuevo hospital, todo esto hubiera cambiado”, agregó.
La obra inició en junio de 2007 y su primera fase demandó alrededor de siete millones de bolivianos. El 2009 se adjudicó la segunda fase, pero el contrato fue suspendido porque se identificaron fallas estructurales. Para los ingenieros eméritos de Cochabamba, el problema de la obra no es definitivo y puede solucionarse, pero se requiere una decisión política urgente.
Entre tanto, desde la dirección del Hospital descartaron el proyecto y ya piensan en la construcción de un nuevo centro para los niños.
Experto apuesta por concluir obra y darle otra función
Luego de un diagnóstico estructural, arquitectónico y funcional de manera preliminar de la obra del Hospital del Niño Manuel Ascencio Villarroel, el presidente de la Asociación de Ingenieros Eméritos de Cochabamba, Gonzalo Maldonado, explicó que no existen complicaciones estructurales evidentes. Sin embargo, pide que si hay dudas de la estabilidad, se realice las pruebas de carga respectivas.
“La obra visualmente no muestra ninguna complicación estructural. Son detalles pequeños que tienen solución, pero no ameritaban la paralización”, indicó.
En el caso de las observaciones al diseño de los ambientes, dijo que todavía se está a tiempo para realizar las modificaciones que se requieran para darle funcionalidad al hospital.
El profesional participó de una inspección de la obra. Pudo revisar los bloques y comprobar que existen algunos indicios de asentamiento diferencial entre los dos bloques (junta de dilatación). Sugirió la revisión del proyecto, estudio de suelos y la memoria de cálculo estructural. Asimismo, consideró necesario tomar una decisión respecto del helipuerto porque lo más adecuado sería la demolición de esta infraestructura.
PEDIDO Para Maldonado la conclusión de las auditorías debe tener un plazo perentorio hasta julio y la toma de decisiones (si se ejecuta o no la obra) máximo hasta el 15 de agosto.
Por otro lado, explicó que, al ser la Gobernación el nuevo administrador de los centros hospitalarios, debe exigir el cumplimiento de los plazos. Finalmente, recordó que el Gobierno departamental tiene el poder de decisión para tramitar la construcción, en otra zona de la ciudad, de un hospital del niño similar al hospital Viedma de tercer nivel. Para esto, no descarta que el Gobierno Nacional asuma su responsabilidad con la salud de este grupo vulnerable como es el de los niños.
“Se ha perdido la visión del costo social que significa paralizar la obra”, concluyó.