Facebook, y el ejercicio inútil de agregar gente que ni siquiera conoces
Tomado de impre.com
25 de febrero de 2012 (06:20 h.)
Casi 900 millones de usuarios a nivel mundial pasan una gran cantidad de horas al día en Facebook.
La red social de característico color azul es ahora la favorita de casi la sexta parte de la humanidad, creando el fenómeno más grande en la era de internet.
La información por sí sola es excelente, ya que esta era digital se caracteriza precisamente por la mayor proliferación de conocimiento práctico como jamás se había visto.
Sin embargo un artículo de Alicia Eler de ReadWriteWeb, adecuadamente titulado "Deja de Aceptar Invitaciones de Amigos", hace reflexionar en el tema para aterrizar en un lugar común, pero certero: el tener cientos e incluso miles de amigos en Facebook tiene más desventajas que ventajas.
Para aquellos que trabajan en la red, existe un pretexto para tener abierta esa adictiva página por más de cuatro o cinco horas al día. Para quienes únicamente lo hacen por diversión, la situación se complica.
Eler aconseja aceptar invitaciones de aquellas personas afines a tus intereses, quienes vayan a enriquecer tu experiencia en la web.
Pero el paradigma de "redes sociales primero, y luego pensamiento" está bastante latente en el mundo actual. Increíblemente, miles si no es que millones de usuarios en verdad creen que todos esos amigos que agregan los convierten en alguien "más querido" o "más interesante".
No hace falta ser un experto para deducirlo: a mayor cantidad de amigos agregados mayores posibilidades de todo, lo bueno y lo negativo. ¿Ejemplos? Mayor oportunidad de conocer gente nueva, pero también de que alguien hackee tu cuenta para obtener datos personales, te acose o eche a perder tu relación de pareja actual.
Alicia Eler lanza la pregunta: ¿Tu perfil en esta red social refleja tu verdadero yo? ¿O sólo es un falso escaparate virtual?
Divertirse en internet y en redes sociales es bastante satisfactorio. Como también lo es apagar unas horas la computadora y dedicar ese valioso tiempo a ejercitar tu cuerpo, ver una magnífica película... o simplemente construir una vida real y no virtual.