El teléfono no es un juguete
marcelo durán V.
Consultor en la Agencia digital Bithumano
Twitter: @bithumano
La incipiente cantidad de modelos y precios accesibles de los smartphones ha permitido que una cantidad importante de jóvenes, adolescentes, y hoy por hoy, niños tengan acceso a ellos o los pidan ya como una herramienta de uso cotidiano en el colegio. Según información del portal de datos owloo.com, Bolivia tiene alrededor de 1.560.000 teléfonos conectados a Facebook a tiempo actual. Por otro lado, según datos recientes de la ATT, en Bolivia existen 9.5 millones de conexiones móviles habilitadas. Eso implica que el 15 por ciento de teléfonos en circulación tienen acceso a internet y esta ya es una tendencia al alza en los próximos meses.
A partir de estas implicancias, ¿qué consideraciones se deben tomar para entregar un teléfono celular a un niño? He aquí algunas recomendaciones al respecto:
progresión La asignación de un teléfono debe responder a una secuencia de responsabilidad, donde en los primeros años el teléfono debe ser muy simple (tipo Nokia 5120) donde el niño aprenda a marcar y memorizar los números de sus apoderados y la responsabilidad de no perderlo a donde lo lleve. Posteriormente, a medida que el niño va creciendo, el teléfono puede tener algunas características adicionales como un reproductor de música como los Sony Ericsson de la serie W. Recién a partir de los 12 años, se recomienda que tenga un teléfono con acceso a internet.
involucrados La entrega de un teléfono a un niño conlleva una responsabilidad del apoderado: debe indicar el valor del teléfono. Muchas veces se ven niños con teléfonos de 700 USD y no tiene que ver con la capacidad económica sino con enseñar responsablemente el uso de las mismas. En ese sentido, los apoderados deben enseñar que un teléfono NO es un juguete. Si quieren jugar existen otros dispositivos móviles tipo Gameboy. Es importante enseñar los usos del teléfono y de cómo, mediante internet permite conectar con otras personas y con conocimiento.
reglas de uso Un teléfono, así como el consumo de TV o de otro tipo de tecnología merece reglas en la casa. Se deben establecer horarios y lugares. En ese sentido, hay que brindar soporte también a las reglas que se establecen en los colegios y el uso de teléfonos dentro de las aulas. Lo ideal es que el teléfono tenga un rito de uso dentro de la casa, promoviendo las relaciones familiares como en grupos de Whatsapp o grupos en Facebook.
control Se sugiere instalar aplicaciones de control parental como Norton Parental o Qustodio que permiten identificar el comportamiento del usuario y poder determinar con quién habla o qué tipo de contenidos visita en internet. Muchos casos de acoso digital no son conversados por diferentes factores y estas herramientas pueden ayudar a disminuir ese peligro.
enfoque Dar un teléfono a un niño/adolescente puede y debe ser una ocasión de aprendizaje. No solo por las aplicaciones que se pueden instalar (por ejemplo, ajedrez es un juego que nunca pasará de moda y será un buen maestro de estrategia para toda la vida), sino también en cómo un padre puede involucrar la tecnología en el aprendizaje de sus hijos. Por ejemplo, pida que busquen en el mapa (Google Maps) ciudades o capitales, o que realicen traducciones a palabras que usan frecuentemente, incluso que puedan sacar fotos de lugares históricos de la ciudad y aprender más de ello.
Solo como anécdota, las redes sociales se llenan de orgullosos cochabambinos que celebran el 14 de septiembre como “el día de Cochabamba”.