Ante el peligro real o imaginario, se activan los sistemas hormonal y nervioso. Esto produce gran estrés, depresión y enfermedades fisiológicas

Conozca el impacto de la ansiedad en cada órgano del cuerpo



La ansiedad es una respuesta fisiológica y emocional frente a un evento que interpretamos como amenaza y vendría a estar en la línea de lo conocemos por miedo, define la psicóloga Betania Cohen.

Explica, que es una respuesta de sobrevivencia que activa nuestro sistema hormonal y nervioso para poder escapar o hacer frente a una situación que es leída como una “amenaza”.

El problema está en que nuestro sistema nervioso ni nosotros dejamos de diferenciar las situaciones reales de las imaginarias, generando ansiedad crónica o patológica. Es frecuente que induzca al vicio por la comida. Así de problemática es la ansiedad y lo peor, es que no se reconoce como una enfermedad ni como una reacción inadecuada.

Los primeros síntomas se manifiestan con sudor de manos, aumenta la velocidad de las palpitaciones del corazón y se produce un estado generalizado de alerta, respiración agitada y en algunos casos mareos y temblores.

1 Garganta: La voz se vuelve ronca. La tensión y rigidez resecan la garganta y dificultan el tragar.

2. Hígado: El sistema suprarrenal produce en exceso cortisol, que a su vez causa que el hígado genere más glucosa. Generalmente se puede absorber esa cantidad extra de azúcar, pero para quienes tienen diabetes es grave.

3. Piel: Como respuestas al estrés se produce un cambio de flujo sanguíneo y aparece sudor frío o las mejillas se enrojecen. Además, el sistema nervioso simpático envía más sangre a los músculos, acelerando el envejecimiento de la piel, eccemas, aumenta la transpiración y la histamina, dando paso a inflamaciones.

4. Bazo: Para distribuir más oxígeno al cuerpo y para enfrentar la ansiedad, el bazo libera glóbulos rojos y blancos adicionales y se incrementa el flujo sanguíneo entre un 300 y un 400 por ciento durante este proceso.

5. Músculos: El cuerpo se tensa creando presión en los grupos musculares grandes. Pero también, si la ansiedad es crónica la tensión provoca dolores de cabeza, rigidez en los hombros, dolor de cuello, incluso se corre el riesgo de trastornos osteomusculares crónicos.

6. Corazón: Aumenta las probabilidad de sufrir problemas cardiovasculares. Puede ser causante de hipertensión, arritmia, derrames y ataques.

7. Pulmones: Las personas con asma tienen más probabilidades de experimentar ataques de pánico.

8. Cerebro: Se afecta la memoria a largo y corto plazo y en la elaboración de sustancias químicas que pueden dar lugar a un desequilibrio.

9. Sistema inmunitario: Se debilita y da paso a gripes, infecciones e inflamaciones.

10. Estómago: La digestión se desregula pudiendo tener efecto a largo plazo problemas en los intestinos y en la absorción de nutrientes, produciendo ardores, hinchazón, colitis y a veces, pérdida del control de esfínteres.