Messi y Julián marcan la ruta: la Scaloneta va por la gloria
En una jornada inspirada de Lionel Messi y Julián Álvarez, Argentina goleó 3-0 ayer a Croacia en el estadio Lusail y avanzó a la sexta final de su historia en la Copa del Mundo, donde enfrentará el domingo (11:00) al ganador del duelo de hoy (15:00) entre Francia (actual campeón) y Marruecos (la revelación de Catar 2022).
El astro del PSG superó a su compatriota Gabriel Batistuta y llegó a los 11 festejos con la Albiceleste en la cita máxima del fútbol mundial, lo que le da el rótulo de artillero histórico del cuadro sudamericano en el torneo FIFA. Extendió a 19 los partidos en que fue capitán argentino, dejando atrás los 16 de Diego Maradona, y alcanzó los 25 duelos jugados en Mundiales, récord que ostentaba el alemán Lothar Mathäus.
La escuadra dirigida por Lionel Scaloni logró superar la oposición del que había sido finalista en Rusia 2018 y buscará la tercera corona de su historia para sumar a las que ganó en 1978 (de local) y en México 1986.
El primer tramo del cotejo fue difícil para el campeón de América porque los balcánicos manejaban la pelota con el circuito de Luka Modric, Marcelo Brozovic y Mateo Kovacic. El astro del Real Madrid, con su inagotable calidad pese a los 37 años, dirigía la orquesta con la pulcritud técnica que le caracteriza.
Sin embargo, el partido cambió con una combinación de dos exjugadores de River Plate: Enzo Fernández lanzó un venenoso pase largo para Álvarez, quien fue derribado por el arquero Livakovic y el árbitro italiano Daniele Orsato marcó el penal, que Messi transformó en el 1-0 parcial sobre 34 minutos.
Persistió la búsqueda argentina y, prueba de ello, fue la manera en que el actual delantero del Manchester City apretó a los defensores rivales y, con algo de fortuna, Julián remeció una vez más las redes europeas al 39 (2-0).
Así terminó la etapa inicial con la ventaja de dos goles para Argentina, mismo escenario al que había llegado en octavos con Australia y cuartos de final ante Países Bajos.
Pero esta vez, la Scaloneta no dio margen para errores, ni “fantasmas”. En una magistral acción, Messi encaró a Gvardiol, “le quebró la cintura” y asistió a la “Araña” para que anotara su doblete y el 3-0 albiceleste, cuando corrían 69 minutos en Doha.
Argentina rubricó su pase al duelo cumbre del Mundial y volverá el domingo al Lusail con el objetivo de alcanzar la gloria.