OPINIÓN: Un diario que nació como semanario en la Llajta
A inicios de la década de los 80, el entonces gerente general y creador de la Cooperativa Boliviana de Cemento (COBOCE), ingeniero Jaime Méndez Quiroga junto con los periodistas Federico Sabat Lara y Óscar Terrazas Ayala se reunieron para analizar y discutir un proyecto muy poco relacionado al quehacer industrial: una publicación periodística.
Como primer paso, se encargó al periodista Gonzalo López Muñoz un estudio de factibilidad y la elaboración del documento del proyecto, mismo que sugería la instalación de prensas en las tres ciudades troncales del país, para producir diarios con voluminosos cuerpos de redacción de gran calidad.
La ambiciosa idea, aunque entusiasmó a los directivos, requería de una inversión económica fuera de las posibilidades y se optó por un semanario.
Publicado gracias a la imprenta de la Federación Nacional de Cooperativas (Fenacre), el semanario OPINIÓN presentó su primer número el viernes 4 de febrero de 1983, bajo la dirección de Federico Sabat Lara y con Óscar Terrazas Ayala como jefe de redacción.
Después de cuatro ediciones, el Gerente General notó que no se estaba poniendo suficiente atención a la venta de publicidad. Propuso que se encomendara esta estratégica labor a una joven que ya había ganado experiencia trabajando en otro medio de comunicación. Se trataba de su hija Graciela Méndez de Escóbar, quien desde ese momento y hasta ahora se ha convertido en una figura indispensable en la gestión de OPINIÓN.
Tras 17 meses en las calles ganándose un importante público, el semanario logró los objetivos con los que fue creado: constituirse en la primera fase de un proyecto más grande (el diario), entrenar a su personal en el complejo trabajo del periodismo y, finalmente, terminar de involucrar a la Cooperativa en la dinámica que se estaba gestando.
HACIA LA CONSOLIDACIÓN
Pero se quería ir más allá. Es por eso que mientras se buscaban el espacio y recursos necesarios para convertir el semanario OPINIÓN en un diario matutino, llegó una oferta interesante. El propietario de otro periódico deseaba vender sus instalaciones a COBOCE, a un costo que sí resultaba factible.
Llegó el gran día. En junio de 1984 se anunció el cierre del semanario y la futura aparición del diario matutino OPINIÓN que inició su circulación el 13 de enero de 1985 como un órgano de prensa de circulación nacional, dependiente de la Cooperativa Boliviana de Cemento, Industrias y Servicios (COBOCE Ltda.). Con Edwin Tapia Frontanilla como su primer director, Federico Sabat Lara en la codirección, Óscar Terrazas Ayala como jefe de redacción y Alfonso Rojas Moncayo a cargo de la administración, el matutino inició este camino de retos y satisfacciones.
La primera edición contenía 44 páginas de noticias locales e internacionales. Incluía comentarios de futuros columnistas como José Gordillo, Hugo Gonzales Rioja, Adolfo Mendoza Leigue, Osvaldo Terrazas y José Gramunt de Moragas.
Durante la inauguración del periódico, el director Edwin Tapia Frontanilla hizo la siguiente reflexión: “No basta informar, debemos recoger ideas y sentimientos del pueblo”.
En la primera edición de OPINIÓN, alrededor de 100 empresas e instituciones felicitaron al naciente periódico.
Durante todos los años que vinieron después, OPINIÓN se mantuvo firme a sus principios y convicciones, incluso ante acciones de amedrentamiento como la acontecida en la madrugada del viernes 5 de junio de 1987, cuando criminales a bordo de un vehículo lanzaron una granada a sus instalaciones.
Aunque se señalaron a algunos grupos (debido a investigaciones que el diario había publicado), nunca se aclaró el hecho. Y si bien el atentado destruyó la puerta de ingreso y dañó los ambientes aledaños, no llegó a lastimar a ninguna persona, ni a disminuir el compromiso de sus periodistas y directivos con el pueblo boliviano.