Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 20 de octubre de 2021
  • Actualizado 06:44
Anuario
El País
Una de las zonas afectadas por las quemas en la Chiquitanía. EFE

Tormenta de fuego y humo: el año que llovieron cenizas en la Chiquitanía

Los efectos de una de las tragedias medioambientales más graves que ha sufrido Bolivia aún no pueden ser cuantificados. Por el momento, de este 2019, solo queda el amargo recuerdo de millones de hectáreas de pastizales y bosques consumidas por el fuego. Con ellas, se perdió también un patrimonio de flora y fauna endémica invaluable.