Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 31 de octubre de 2020
  • Actualizado 03:18

Ser o no ser, mejor crecer

Ser o no ser, mejor crecer

Nuevamente se vienen situaciones muy especiales, a partir del ser o no ser. Como humanos, con nuestras complejidades de seres caídos no podemos deslumbrar más allá de ser frágiles, con nuestra postura de omnipotencia ante las realidades.

Leyendo, confieso que no lo estoy haciendo muy seguido últimamente, me encontré nuevamente con el hermoso documento “Lumen Gentium” constitución dogmática de la Iglesia. Es como una cita más, de las tantas que ya tuvimos. Un reencuentro espiritual en esta aventura de vivir, con mi espejo, mi realidad, mis debilidades, fortalezas, mis pecadillos.

Entonces, reflexiono y me doy cuenta, que el debate filosófico de muchos momentos históricos, del ser o no ser me hacen sentir y pensar que yo prefiero tomar el camino de crecer, en toda la amplitud de la palabra de conversión, sin buscar muchas explicaciones y razones, acercándome a la escolástica de Santo Tomas de Aquino.

Debemos entender que juzgar o no juzgar no nos corresponde, simplemente debemos amar; amar la vida / amar el nuevo día / amar y ser amado / amar con pasión todo: una buena lluvia, un buen frío, un caluroso café. Nada más que pequeños detalles bendecidos del disfrute o no disfrute.

En esa línea, cómo no mencionar a San Agustín con esta frase tan simple, pero tan profunda: “La medida del amor, es amar sin medida”.

El caminar terrenal puede terminar, en cualquier momento, ¿entendemos eso? Superar nuestro yoísmo, porque debemos purificar nuestro ser; día a día, sin muchas recetas, sin mucha teoría, sin mucha complejidad, nada más desnudando nuestra alma.

Soñadores, sonadores, senadores en todos los alfabetos, solo son letras, que son plasmadas en realidades humanas, ¿Que más hay? Los dejo para seguir reflexionando. Algún momento lo sentiremos y entenderemos.

Hasta eso, tomo el camino de crecer humanamente para reencontrarme.

¡Hasta siempre! Nunca pierdan su fe ni su esperanza con voz de justicia.

 

 

 

WILLIAM AGUILAR BOLAÑOS

Profesor de Derecho Canónico UCB

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