Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 06 de diciembre de 2021
  • Actualizado 10:35

Guitarrilla, con corte de cabello

Guitarrilla, con corte de cabello

Estás en mis manos, toco tus curvas con extrema sensibilidad del absurdo, con suspiros de suspiros simples suspiros, estamos hechos de suspiros, que pasarán como suspiros en la vida. Con filología en vida, purificando el orden del desorden, desorden que es orden, simplezas comunes del todo y nada, fueron disfrute total de totales.

Zapatitos, zapatitos, más compañerito de caminar desértico, en un sitio muy elegante, ostentoso, poderoso, que me llena de absurdos, contradicciones de vida. Me encontré con el Dr. del alma, (dicen que no es Ph.D), simples títulos o etiquetas des humanas, con vivencia y experiencia, son tan fuertes y al mismo tiempo, frágiles, llegamos a armonizar la eternidad.

Tenemos charlas de charlas, donde lo importante, fuera de la logística diaria, son el vivir del hoy, la pregunta de siempre estás bien, la respuesta magnifica; no hay tiempo para estar mal.

En otra oportunidad, otro elegante y muy jovial personaje de la eternidad, me encontró en este caminar, me corto el cabello, con una sensibilidad y humanidad, sin que mi ser esté conciencie, que estamos hechos de instantes, que marcan tu vida, ese fue un lindo suspiro.

Como rota y rota, la vuelta de vueltas, porque ahora estoy alistando las tijeras para cortar el hilo conductor, pero con el Dr. del alma, espero hacerlo bien, nunca lo hice, el desafío está listo, también será, esos bigotes, como le digo, al estilo zurdito, reniega, porque en esencia, no lo es y nunca lo fue, dejemos fluir. Ahora bien, estamos muy en sentido más del menos, con marcapasos con un termómetro transparente que a veces no funciona.

Retorcido, retroceso de eso, con eso, nada eso, es de eso, ¿Qué es eso?, solo un queso.

Una guitarrilla, que estuvo en esos momentos de melodía armónica del alma, con mucho espíritu, que se fue con un va y viene, de estar y no estar.

Sienten, como están entrelazadas, suspiros, momentos, realidades; hermoso, no estaré fuera estaré dentro la eternidad vivida, terrenal y espiritual,

Tocándote en una noche tormentosa me dejaste en el taxi de la vida, que vida es la vida. 

Terminaré estas líneas canalizando un respiro de paz, con el cantar de los cantares. ¡Hasta siempre! Nunca pierdan su fe ni su esperanza con voz de justicia.

CONSTRUIR COMUNIDAD

WILLIAM AGUILAR BOLAÑOS

Profesor de Derecho Canónico U.C.B. Cochabamba

[email protected]

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