Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 17 de mayo de 2022
  • Actualizado 06:54

Salario emocional

Salario emocional

Todos trabajamos por dinero para pagar nuestras cuentas, para mantener a nuestras familias y para comprar lo que necesitamos. Pero ¿qué pasa con lo demás?, ¿qué pasa si quitamos el sueldo monetario de nuestros trabajos?, ¿para qué te despiertas todas las mañanas? ¿Existe algún propósito detrás que te motive a realizar todas las tareas que tienes?

Pasamos un tercio de nuestras vidas trabajando y si solo lo estamos haciendo por los beneficios materiales... algo debemos estar haciendo mal. 

“El trabajo se ha convertido en uno de los principales vehículos que tenemos para acercarnos a lo que queremos como personas, a lo que queremos conseguir en la vida, a lo que queremos vivir, y a lo que queremos ser”, Esta es una de las frases que más me gusta del libro Liderazgo Ágil de Irati Lekue. 

El trabajo ha cambiado y nuestra forma de trabajar también, sobre todo, para las nuevas generaciones. Como millennials, centennials ya no buscamos trabajos solo con una buena remuneración, sino trabajos que nos ofrecen beneficios más integrales, trabajos que aportan a nuestro crecimiento como personas y sobre todo que se alineen a nuestros valores y propósitos de vida.

Marisa Elizunda, especialista en recursos humanos, es la creadora del Barómetro de Salario Emocional, una herramienta que mide los beneficios puramente emocionales de las personas en sus trabajos, con la que espera crear "un nuevo paradigma laboral que redefina la forma en que pensamos sobre el trabajo".

En su investigación encontró factores claves que sirven para medir el salario emocional. Entre algunos de ellos menciona la autonomía, la libertad que experimentan los trabajadores para gestionar sus proyectos.

Habla también del sentido de pertenencia, que en mi opinión es uno de los más importantes. Para trabajar a gusto necesitas sentir que perteneces a un lugar, a un grupo que te valora, sentir que tu trabajo aporta valor y es reconocido.

La creatividad está vista como un factor que solo influye en los artistas, sin embargo, explorar y trabajar con nuestro lado creativo puede generar mucha satisfacción personal porque le estás poniendo un sello único y diferente a tu trabajo. 

Para el disfrute de nuestro trabajo, es importante tener momentos agradables, donde compartes, ríes, y gozas de lo que haces. Destreza es la satisfacción que sientes al hacer bien tu trabajo. Que te llena de orgullo y que te vuelves excelente realizando las tareas del día a día. 

La inspiración son momentos en los que tu puedes influir en los demás o viceversa y puedes cambiar de perspectiva o aprender gracias a las ideas de otros. 

El crecimiento personal se da en situaciones en las que desarrollas habilidades para enfrentar nuevos retos, sacando lo mejor de ti y creciendo como persona. 

Y, por último, habla del sentimiento de propósito, sentir que con tu trabajo de lunes a viernes contribuyes a tus propósitos personales, a los de tu país o si en general aporta en algo al mundo y a los demás. 

Esta suma de factores, que no tienen que ver con una retribución económica, permite asegurar que el sueldo o salario ya no es suficiente para gestionar el talento en las empresas y retener a un empleado, por eso el salario emocional hoy juega un papel importante para mantener comprometido y motivado a las nuevas generaciones que buscan un equilibrio entre su empleo y la vida personal que les permita mejorar su calidad de vida. 

EXPERIENCE ECONOMY

VALENTINA VELASCO TERÁN.

Experta en UX Digital

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