Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 27 de septiembre de 2021
  • Actualizado 06:40

La intolerancia no es modelo de gestión

La intolerancia no es modelo de gestión

Intolerancia nisqa kamachiy ukhupi mana Kikinchachu. La gestión con intolerancia debe merecer una censura total, es inconcebible que existan gestores elegidos y designados que abracen la intolerancia, la prepotencia, la insensibilidad, el maltrato, el abuso, la humillación y priven del derecho a la libre expresión, con el argumento de hacer gestión.

Chiqnikuy ukhupi kawsachisawaqchik, runakunaqa munakunanku, khuyakunananku, yanapakunanku, qhawarikunanku ima tiyan, qhasita ninku. Pisimanta pisi tinkunayaypuramanta qunqachisawanchik, yuyayta qhaparispa ch’inyachiyta munachkanku, phiñakuyninta ima. (Estamos viviendo en medio del odio, en vano dicen que las personas deben amarse, tenerse compasión, ayudarse mutuamente y cuidarse. Poco a poco nos están haciendo olvidar la coherencia, con gritos quieren hacer callar la razón y el descontento popular).

La gestión con intolerancia es un modelo negativo que se está reproduciendo peligrosamente en la gestión pública, de un tiempo a esta parte muchas autoridades justifican su escasa preparación, la exigua capacidad y la falta de experiencia, con una actitud de intolerancia total.

Suyup kamachiqkunapi, taksa suyup kamachiqkunapi, llaqta kamachiqkunapi, yachachiypi, allillan kaypi, pulisiyapi ima llamk’aqkunata, ullpuykuqkunap sutinkupi, k’acha runa kanankuta mañarikuni. (A los que trabajan en el gobierno, en el gobierno departamental, en el gobierno municipal, en educación, en salud y en la Policía, les pido en nombre de los humildes que sean buenas personas).

Todas las autoridades, los líderes políticos, los servidores públicos, en vez de dar ejemplo de intolerancia deberían practicar como dice Robin Sharma, el liderazgo ambidiestro, para que sepan mantener el equilibrio entre su trabajo y su familia, entre su actuar y pensar, entre su cerebro y corazón, entre afabilidad y firmeza, entre la compasión y el valor, entre la libertad y la espontaneidad, y entre hacer que pasen cosas y no hacer nada. Solo así contaremos con autoridades, líderes y servidores públicos buenas personas, que ayuden al prójimo y sirvan al pueblo.

Como existe un requisito de antecedentes de no violencia otorgado por el sistema integral plurinacional de prevención, atención y sanción (SIPPASE). También deberían exigir el manejo práctico de un idioma originario en su oralidad y escritura, una certificación práctica en gestión intercultural.

PSICOLOGÍA Y SOCIEDAD

TORIBIO ROCABADO CASTRO

Lic. en Educación y Comunicación – Magíster en E.S.

[email protected]

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad