Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 24 de febrero de 2021
  • Actualizado 13:44

Startups y la economía boliviana

Startups y la economía boliviana

Agiles, disruptivas e innovadoras, así se conoce a estas empresas con alta escalabilidad, gran potencial y, sobre todo, de base tecnológica. El futuro y que no quepa duda, son este tipo de emprendimientos denominados “startups”.

Evidentemente el cambio de modelo productivo supone crear una economía diversa, basada en el talento, en la innovación y la tecnología como principales pilares. Aunque la transición no es rápida ni sencilla, ya que nuestro modelo productivo lamentablemente no es ese, entendiendo que seguimos inmersos y dependiendo de materias primas, con poca industrialización de la misma y más aun con gobiernos como el actual que nos limitan a exportar y desincentivan la inversión en todo sentido, sea interna o extranjera.

Mientras este proceso de transición sucede, las empresas tradicionales juegan un papel importante dentro de la economía, siguen creando empleo, produciendo y generando riqueza, a pesar de que más del 60% de nuestra economía es informal, según un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI), y de ser una de las economías con menos libertad económica del mundo, según la Fundación Heritage, quedando en el puesto 175 de 180 países evaluados para el año 2020, agregando también que en la escala de Índice de Competitividad Mundial 2019 (mide la eficiencia de instituciones, políticas y factores que determinan el nivel de productividad de un país traducido en mayor prosperidad) del Foro Económico Mundial, Bolivia ocupa el puesto 107 (con 51,8 puntos) sobre 141 países estudiados.

Teniendo en cuenta la situación actual, las startups justamente tienen como característica esencial la capacidad de adaptarse y ser resilientes ante situaciones complejas. ¿Por qué son relevantes en un entorno nacional y mundial?

Las startups tienen como base la tecnología y en su esencia la innovación, es así que el mundo cada día cambia tan rápido que ignorarlas seria retroceder en el tiempo y las nuevas formas de hacer negocios. Sus estructuras organizacionales en general se encuentran invadidas de talento joven, son ellos los que están apostando por ellas, por crecer, por emprender y manejar recursos tecnológicos para acelerar todo tipo de procesos. Es más, hoy ya existen muchos ejemplos de ello, los fondos de inversión apuestan por este tipo de emprendimientos debido al porcentaje de crecimiento que pueden tener. A pesar de ser desafiantes, llamativas y revolucionarias no todas sobreviven en el mercado, pero una vez recibidas por sus consumidores, entendiendo que se dedican también a solventar necesidades en distintos nichos de mercado, llegan a tener un alto impacto, a nivel económico y social.

Reinventarse o morir, ver oportunidades en tiempos de crisis, es lo que hoy muchos bolivianos han hecho durante el último tiempo. En nuestra crisis económica, sanitaria y laboral se debe apostar por aquellos que se arriesgan y están dispuestos a proponer ideas que se acoplen a nuestro nuevo modelo de vida.

Actualmente existe un gran número de startups que se encuentran activas en el país. La mayoría de ellas opera en el eje central, destacando en primer lugar Santa Cruz, luego La Paz y Cochabamba.

Entre los datos más relevantes está el hecho de que en la búsqueda de innovación y reinvención, las startups han aprovechado las nuevas tecnologías para mejorar sus modelos de negocio. Asimismo, por el impacto del COVID-19 se ve un número relevante de startups en las verticales de Logística (delivery y transporte, entre otros), salud y educación. Aunque existen otras verticales con mucho potencial para explotar, como ser en retail, e-commerce, en el agro, en finanzas, entre otras.

Para que este tipo de negocios alcancen el éxito, se necesita todo un ecosistema que facilite su crecimiento exponencial y sostenido, cosa que lamentablemente en Bolivia no tenemos. Pero no es motivo para desalentarse, el talento boliviano ha demostrado que puede superar cualquier adversidad, ejemplos de éxito en nuestro país sobran. En ese sentido, hay mucho por hacer, demandar la atención y cartas en el asunto que el gobierno debe tomar. Esta agenda en pro del joven emprendedor debe ser impuesta y exigida por la sociedad. Es necesario y urgente.

FORO

SEBASTIÁN CRESPO POSTIGO

Presidente, Casa de la Juventud

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