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  • Diario Digital | lunes, 24 de junio de 2024
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Wilster, modelo para a(r)mar

Wilster, modelo para a(r)mar

Wilstermann tuvo uno de sus peores inicios de temporada en el primer semestre de 2022: jugó mal, perdió con casi todos de local (tanto en el Apertura como en Sudamericana) y ni siquiera estuvo entre los ocho mejores del torneo boliviano. Tan malo fue su desempeño, que su inicio del Clausura bien podría dar para ilusionarse. Ha sumado siete puntos en tres partidos, merced a dos victorias y un empate, y está en la franja alta de la tabla de posiciones. Eso sí, hasta ahora solo ha jugado en el Capriles. No deja de ser un misterio lo que vaya a hacer fuera de casa. Por lo pronto, el recambio en la dirigencia, la dirección técnica y la plantilla está dando algunos resultados satisfactorios.

La inminente elección de Gary Soria como presidente del club, en relevo de Grover Vargas, ha traído algo de alivio institucional y financiero al Rojo. Aunque sigue sobrevolando el fantasma de San José, que en 2021 se despeñó de primera tras enfrentar una crisis económica similar a la de Wilster, los jugadores y la hinchada aviadores vienen mostrando un talante algo más optimista que hace unos meses, imprescindible para encarar el segundo semestre de este año. La llegada de Álvaro Peña, avalada por Soria, ha inyectado parte de ese optimismo: el título que conquistó en su primera época al frente del Hércules data de 2018, un año relativamente reciente y aún recordable para la afición. Y si hablamos de la campaña en curso, al menos ha sido capaz de encaminar dos triunfos sobre dos equipos cochabambinos (Palmaflor y la U de Vinto) que salieron mejor parados en el Apertura.

Los refuerzos/retornos gestionados por Soria, Peña y Alex Da Silva también hacen lo suyo. Si en el anterior campeonato el Aviador sufrió horrores por sus penosos arqueros, para el actual ha hecho volver al Pipo Giménez, quien, además de congraciarse con los Gurkas, está recuperando su mejor nivel, ese que no tuvo en Always. En la delantera también mejoran las cosas. La partida del Tanque Chávez, el único que hacía goles en el Apertura, viene siendo más que cubierta por Willie Barbosa. Incluso el veterano Pícaro Castillo, por el que pocos daban un peso, ya ha aportado un golazo a la campaña. Y entre los que ya estaban y parecían desmotivados, hay igualmente muestras de recuperación: solo hay que ver el ímpetu con el que vuelve a jugar Serginho.

Mal haríamos en pecar de triunfalismo. Aún persisten problemas: desinteligencias en la zaga, lentitud en las bandas, vacíos creativos en el mediocampo, insuficiente acompañamiento ofensivo para Barbosa. (Eso por hablar de lo estrictamente deportivo.) No en vano, Peña está probando con alineaciones distintas en cada encuentro. Aún no ha dado con un onceno estable. Ojalá lo encuentre pronto. Entretanto, este Wilster sigue siendo un modelo para armar.

DIOS ES REDONDO

SANTIAGO ESPINOZA 

Periodista

@EspinozaSanti