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  • Diario Digital | sábado, 23 de octubre de 2021
  • Actualizado 23:43

Messi y CR7, ¿la batalla final?

Messi y CR7, ¿la batalla final?

Estamos asistiendo a un episodio insólito de la guerra ficticia entre Messi y Cristiano Ronaldo que se han inventado y no dejan de alimentar los medios y las marcas. Digo insólita porque es la primera vez que los dos mejores futbolistas del último tiempo comienzan una nueva temporada en clubes diferentes a los que pertenecían hasta la temporada pasada. El argentino fue el primero de dejar el Barcelona, su equipo de toda la vida, en un giro inesperado del mercado de transacciones futbolísticas que lo ha llevado al PSG. El portugués, en cambio, abandonó a la Juventus a último momento, para volver al club donde se hizo estrella, el Manchester United, y completar uno más de los tantos cambios de camiseta que ha concretado desde el inicio de su carrera. Ahí radica justamente lo insólito de este momento: el nomadismo natural de CR7 se ha impuesto al sedentarismo antinatural de Leo, con resultados, hasta el momento, disímiles.

No bien aterrizado en Manchester, bajo el padrinazgo de Alex Fergurson, Cristiano anotó un doblete en su debut en la Premier League, como para reanudar su romance con la hinchada de Old Trafford ahí donde se había interrumpido abruptamente cuando partió al Real Madrid. Por si fuera poco, en el inicio de la Champions League hizo el único tanto de su equipo ante el Young Boys suizo, en un partido que todos creían encaminado a una goleada de los rojos que, sin embargo, acabó con una remontada histórica y desdibujó la sonrisa perfecta del 7 luso.

Para Messi las cosas no van mejor. Ha jugado menos de dos partidos completos con el equipo parisino. El primero, por la liga francesa, solo sirvió para que saliera por 30 minutos al césped con una indumentaria diferente a la del equipo catalán. El segundo, por la Liga de Campeones, lo tuvo presente los 90 minutos, pero con altibajos y, sobre todo, con un notorio desacomodo en el esquema del cuadro dirigido por su compatriota Pochettino. Entre lo poco rescatable estuvo un tiro de media distancia que chocó en la esquina del arco del Brujas belga, que muchos estuvimos a poco de cantar como su primer gol con el PSG. 

Del desempeño de ambos en sus selecciones no hay mucho que observar. Tuvieron unas buenas fechas FIFA en las que marcaron, rompieron nuevos récords y agigantaron sus leyendas. 

El itinerario de ambos en sus nuevos clubes apenas comienza. Tienen ligas locales y continentales para afirmarse de cara a la disputa del Balón de Oro, que bien podría ser uno de los últimos, o el último, por el que pugnen antes de su cada vez más cercano ocaso.

DIOS ES REDONDO

SANTIAGO ESPINOZA 

Periodista

@EspinozaSanti

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