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  • Diario Digital | lunes, 24 de junio de 2024
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Juan Manuel Peña, nuestro Submarino Amarillo

Juan Manuel Peña, nuestro Submarino Amarillo

Peco por enésima vez de nostalgia chauvinista al aprovecharme de una conquista ajena para reivindicar una peregrina presencia boliviana en una justa futbolera de alta competición internacional. Voy a evocar, pues, a Juan Manuel Peña, uno de los mejores futbolistas bolivianos de la historia y, junto con Marco Sandy y Óscar Sánchez, el más legendario central que ha tenido nuestro fútbol contemporáneo. La excusa no es otra que la Europa League que acaba de ganar el Villarreal, tras imponerse en una tanda de once penales al Manchester United.

El central cruceño (1973) militó en el Villarreal entre 2004 y 2007. Con el Submarino Amarillo jugó la Champions League 2005-06, llegando a semifinales contra el Arsenal. No pocos nos acordamos de ese Villarreal tan sudamericano -con Forlán, Riquelme, Sorín, Arruabarrena y Senna, además de Peña- , que estuvo a solo un penal de rozar la final del principal torneo continental. El calendario marcaba 25 de abril de 2006 y se jugaba el partido de vuelta de la semifinal, que en la ida, en Londres, había ganado el Arsenal 1-0. El encuentro iba 0-0 y, faltando dos minutos para finalizar, Riquelme tuvo la chance de hacerse tan inmortal para los españoles como para los argentinos. Debía anotar un penal para llevar el partido a prórroga. En el arco rival estaba el gigante alemán Lehmann, quien, en un preámbulo de lo que haría unos meses más tarde (en cuartos de final del Mundial 2006), le tapó el tiro al crack argentino. El rebote le llegó a Peña, sin chances de enmendar el yerro de su compañero de equipo. Todo acabó en empate y el Arsenal pasó a la final. Fue lo más lejos que llegó un futbolista boliviano en una Champions. Y hasta este miércoles 26, había sido también lo más lejos adonde había llegado el Villarreal en un torneo continental.

“Cuando parecía que en el fútbol ya nunca podría pasar nada nuevo… Un arquero le ataja el último penal a otro -y venga a Riquelme, tantos años después: el Villarreal es campeón”, tuiteó el escritor argentino Martín Caparrós, bostero impenitente, unos minutos después del tiro que anotó el también argentino Rulli, portero del Villarreal, y del que le atajó al meta del United De Gea. Suelo estar de acuerdo con casi todo lo que escribe Caparrós, sobre todo cuando de fútbol se trata, pero en este caso me he de tomar la libertad de ajustar un par de “detalles” de su sentencia. Uno: más que vengar, Rulli redimió a Riquelme, quien en 2006 ejecutó de muy mala manera el penal que acabó con la gesta del equipo español. Y dos: si la proeza del arquero tuvo un poder redentor, no fue solo en favor de su compatriota, sino de todo ese Villarreal de 2006, ese Villarreal en el que los bolivianos estuvimos tan orgullosamente representados por Juan Manuel Peña, nuestro Submarino Amarillo.

DIOS ES REDONDO

SANTIAGO ESPINOZA A.

Periodista

@EspinozaSanti